Hay que detener la violencia política, apegarse a la constitución y viabilizar una pronta salida electoral



DOBLE LLAVE – El pasado 20 de abril expresamos, en una nota editorial que escribí y publiqué como director de los portales informativos digitales ElSumario.com y DobleLlave.com, que:

  1. Venezuela merece una salida constitucional, democrática, pacífica, electoral y respetuosa para la interacción civilizada de mayorías y minorías, así como para el sano contraste de las ideas. Por mucho tiempo, a nivel continental, hemos sido ejemplo de comportamiento político avanzado e innovador, de pueblo pacífico, y nuestra vigente Constitución Nacional en efecto ha sido positivo referente internacional, conteniendo y definiendo los caminos institucionales para superar calamidades, incluso complejas. Por lo que no saludamos atajos ni interpretaciones amañadas. Los extremismos y desafueros, sean del signo que sean, nunca han constituido aporte positivo para la edificación de nada. Por sobre la rabia y las injusticias debe predominar la razón. Todo proceso de superación de conflictos y desacuerdos políticos incluye, prevé, espacios para la negociación…
  2. La vida humana no tiene precio. Nos oponemos y lamentamos el fallecimiento de cualquier ciudadano por causa del accionar violento de otro o de otros. Y muchísimo más entre hermanos. El respeto, promoción y –sobre todo– el ejercicio de los Derechos Humanos es fundamental para el avance de cualquier sociedad que aspira o pretende ser desarrollada. La dignidad de las personas, las garantías a su integridad física no son concesiones o favores, son algo a lo que todos tenemos derecho y a lo que también todos estamos obligados. La protesta pacífica está consagrada en la Constitución. Y el resguardo del orden público no debe justificar represión y uso desmedido de la fuerza, sí velar verdaderamente por la paz y la seguridad “de todos”. Es enorme la responsabilidad de los dirigentes políticos de uno y otro lado. No más muertes. Hay que insistir en que el valor de la vida no tiene precio. Venezuela no puede continuar desangrándose y tampoco la podemos incendiar, para intentar reconstruirla a partir de sus cenizas…
  3. El trabajo de los reporteros y los medios no debe ser entorpecido. Los periodistas, videógrafos y fotógrafos prestamos un servicio público que busca mostrar y compartir información de lo que está pasando, y que asimismo merece respeto y garantías. Trabajo que en la inmensa mayoría de los casos es realizado con gran profesionalismo y responsabilidad…

Hoy día, es mayoritariamente aceptado y compartido que la nación venezolana requiere cambios urgentes, hagamos que sean posibles sin más heridas

Para ese momento y fecha (20-abr), hace unos 27 días, los fallecidos, heridos y detenidos eran muchos menos que ahora. Han aumentado considerablemente y esa espiral puede continuar día a día. Por ello, atendemos el compromiso con nuestros valores democráticos así como a la necesidad de fijar posición nuevamente.

  • Nos oponemos y lamentamos el fallecimiento de cualquier ciudadano por causa del accionar violento de otro o de otros, e igualmente nos oponemos y lamentamos el ataque, acoso o persecución de hijos de dirigentes políticos o funcionarios públicos. Al respecto repetimos, los extremismos y desafueros, sean del signo que sean, nunca han constituido aporte positivo para la edificación de nada. Por sobre la rabia y las injusticias debe predominar la justicia misma. No la venganza.
  • La Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en apego a la vigente Constitución, debe evitar caracterizarse como uno de los extremos o factores político-partidistas en pugna, ni como administrador de justicia en casos que no sean de su competencia, sino encarnar lo que es, la más importante instancia institucional de defensa del país y sus habitantes, que asegure –con sus armas, oficiales y efectivos– la preservación de la paz, los derechos civiles o de la gente y la integridad física del pueblo de Venezuela.
  • La herramienta de la negociación siempre es necesaria y conveniente, pero en esta hora, frente a un escenario de tenso y creciente conflicto político, es indispensable. Tiene que ver con el reconocimiento civilizado de las nuevas mayorías, con el respeto de las minorías, con el restablecimiento del funcionamiento independiente y pleno de los Poderes Públicos, y sobre todo con atajar la escalada de violentos que apuestan, están construyendo y disfrutan de guerras intestinas o internas que cobran víctimas, completamente de espalda a los Derechos Humanos universales.
  • Nos declaramos de luto, estamos de duelo. No más muertes. El valor de la vida no tiene precio. Venezuela, como ya hemos dicho, no puede continuar desangrándose y tampoco la podemos incendiar, para intentar reconstruirla a partir de sus cenizas.

Nuestro país merece una pronta salida constitucional, democrática, pacífica, electoral y respetuosa para la interacción civilizada de mayorías y minorías

 

Germán Febres / Director de DOBLE LLAVE

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