DOBLE LLAVE – Venezuela padece altos niveles de hiperinflación y recesión que han jugado en contra de la estabilidad económica afectando a los sectores productivos, y en consecuencia, limitando las capacidades de subsistencia de los ciudadanos pero ello es un problema con varias aristas, con más, tal y como lo detalla el economista Óscar Villalón.

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“El problema más grande que estamos enfrentando en Venezuela, en el área económica, no es solamente la inflación per se aisladamente. Otro gran problema que tenemos es la recesión, que es la caída de la producción. Esa caída tampoco es pequeña, es muy grande. Los últimos cinco años el Producto Interno Bruto (PIB) ha venido cayendo. Eso significa que esta sociedad de 30 millones o más de habitantes cada vez consume menos (…) afectando en gran medida a los sectores más vulnerables”.

Para evitar esta situación social insostenible, detalla el especialista en asuntos económicos, es necesario aplicar políticas no solo de control de la inflación sino de estímulo a la producción.

“Una manera de moderar el crecimiento de los precios es produciendo más. Y para eso hay que generar condiciones idóneas. En la China de Mao se vivió un proceso similar. Cuando desaparece Mao y asume las riendas del país Deng Xiaoping, él observa un experimento donde a unos campesinos le dieron la libertad de producir y apropiarse de las ganancias, teniendo como resultado el incremento de la producción cuatro veces más que cuando era controlada por el gobierno. Y es lo que se debe hacer en el país. Se debe permitir que la gente produzca, no importa en que condiciones“, analiza.

Garantías para la producción: Caso sector funerario

Villalón es enfático al afirmar que se deben dar garantías al sector privado para que paralelamente a las empresas en manos del Estado también produzca, colocando como ejemplo el sector funerario, del cual es asesor, y ha sido terriblemente golpeado por las dificultades, la inestabilidad económica que se vive en el país.

“En el caso del sector de los cementerios ellos necesitan implementos para construir las bóvedas donde se entierra a las personas; por ello requieren cemento, cabillas entre otros materiales, y todo eso lo debería producir el Estado -pues tiene control de las empresas estatizadas que los fabrican- y no lo hace. Ahora hay un mercado negro de todo eso, que hace que el costo de una bóveda sea tan alto que la gente no pueda pagarlo“.

Asegura que si la autoridad quisiera impactar en los costos funerarios tendría que asegurar a los cementerios y funerarias que les va a llegar la materia prima.

“Ellos no quisieran vender un ataúd muy caro; pero si el mismo se hace con un latón importado a tasa de mercado negro inevitablemente sale muy costoso. Entonces, se abaratarían los costos del sector si el Estado garantiza que le llegue el producto desde la siderúrgica a la fábrica de urnas sin intermediarios. Porque el problema es la intermediación; en este caso incide en que el precio suba 10 ó 20 veces. Un saco de cemento de 42,5 kilos, que en la cementera se vende en 220 bolívares soberanos, el cementerio lo paga en 4800 BsS. Si esa cadena de intermediación desaparece el costo baja considerablemente. Una urna que cueste en este momento unos 20 mil Bs.S bajaría a 2.000 Bs.S”.

Terapia compleja

La salida de la compleja situación económica venezolana “lleva su terapia” tal y como ocurre con una enfermedad.

“Se debe diversificar el aparato exportador porque el petróleo ya tiene fecha de expiración. Yo dificulto que de aquí a 20 años se siga consumiendo petróleo en el mundo. Venezuela no puede continuar dependiendo exclusivamente del petróleo. Debemos diversificar nuestra exportación. Pero en este caso de hiperestanflación mezclada con hiperinflación, la medida para alguna de estas desgracias, para corregirla, lamentablemente potencia a la otra. Milton Friedman demostró que la inflación era controlable por el lado monetario, si yo quiero controlarla en vez de expandir la masa monetaria, como está pasando, y se toma la medida de frenarla entonces si se va a disminuir, pero al mismo tiempo se va desalentar la producción. Si para aumentar la producción le inyectamos dinero para que se pueda producir más, ese incentivo potenciaría la inflación”.

Recuperación y cero expropiaciones

Para el el analista si se dan garantías para que grandes consorcios se instalen, se pueden obtener excelentes ganancias dadas las riquezas que tiene el país. “Siempre que se den las garantías de que no van a ser expropiados; porque si hay algo cobarde es el dinero, y si se tiene algún riesgo de perderse no viene. Se deben darse suficientes garantías, confiables, incluso constitucionales, de que no van a ser expropiados”.

Óscar Villalón sabe y explica que no hay formulas mágicas, pero reconoce y plantea la necesidad de que el ciudadano debe recuperar su capacidad adquisitiva. “Si yo voy a producir tengo que tener quien me compre, por ello se debe recuperar la capacidad adquisitiva del salario. Todos los factores deben de ser tomados en consideración”.

Les invitamos a ver y conocer más detalles en la presente e interesante video entrevista:

Rafael Arias / @Rafarias86

Producción audiovisual: Jesús Ramírez

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