Fermín Mármol García y Francisco Salvador ofrecen una serie de recomendaciones ante el contexto social que atraviesa el país



DOBLE LLAVE – La seguridad ciudadana y protección personal son asuntos de sumo interés, especialmente para los venezolanos, que viven un día a día en constante incertidumbre y déficit de estas. Es por ello que actividades formativas e informativas referentes a la prevención en dichas áreas siempre aportan una perspectiva diferente y conocimientos necesarios que no están al alcance de todos.

En el marco de un taller dirigido a representantes de empresas y organizaciones privadas nacionales de diversos rubros, el abogado criminalista Fermín Mármol García y el especialista en protección personal Francisco Salvador, compartieron datos y su experiencia respecto al entorno del venezolano, y sobre todo del ciudadano que hace vida en la capital del país. El análisis y los consejos preventivos hicieron foco en la temporada decembrina, en que hampones y delincuentes incrementan sus intentos de fechoría.

Mármol García dio inicio al evento, como instructor de honor, y explicó que en cifras -aunque no oficiales, pero sí escrutables-, para el año 2014 se contaron al menos 18 mil bandas criminales que operan en el país, siendo un tercio de carácter violento y la parte restante más orientada a los delitos de astucia.

“Haciendo estimaciones ‘amigables’, en Venezuela se calcula que cada banda delictiva está conformada al menos por tres miembros, sin embargo han sido contados cerca de 70 mil criminales”, señaló el abogado.

Mármol García plantea que para enfrentar el hurto es necesario “elevar el sentido común”.

Para comprender mejor el contexto, el jurista afirmó que tras diversos estudios se concluyó que en Venezuela el flagelo de la inseguridad ciudadana está compuesto en ocho tipos de “bloques delictivos”.

Según el investigador y docente, existe el “Pranato”, que consta del poder de los líderes negativos o “pranes” que comandan operaciones de secuestro, estafas y homicidios, entre otras, desde los recintos penitenciarios

La delincuencia común y mega bandas, que representan el grueso de la actividad delictiva; le siguen los colectivos armados, compuestos por aproximadamente 5.000 miembros, según Mármol García.

Los “Boliches” o paramilitares rurales, que también forman parte de un bloque delictivo, constituido por al menos unas 2.000 personas; y dentro de la lista también figura la corrupción que como bien dice el abogado no afecta directa o frontalmente al ciudadano, pero si incide puesto que hace proliferar más aún los actos delictivos tipificados en las categorías antes mencionadas.

Otros grupos que conforman estos bloques corresponden al “holding” del tráfico de drogas, que impulsa a Venezuela como “el primer surtidor de cocaína de Europa” (según cifras no oficiales); asimismo incluyó en la lista el flagelo del denominado “bloque extranjero” compuesto por miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) y garimpeiros brasileños, entre otros.

Ante este duro contexto, Mármol García plantea que el problema de fondo puede atacarse en varios frentes, pero hay que elevar la atención y alerta ciudadana: “Los bloques proliferan la anarquía y el primitivismo. Por eso debemos elevar nuestra ciudadanía”.

Efectividad y éxito policial

Por otra parte, resaltó la importancia vital de los cuerpos de seguridad del Estado, como la Policía Nacional Bolivariana (PNB), y la necesidad de que sus fuerzas, actualmente mermadas, sean surtidas con una cantidad mayor de buenos funcionarios, adecuadamente capacitados.

“La ONU establece un porcentaje (referencial) de cuántos policías de a pie, deben estar patrullando las calles de acuerdo a su cantidad de habitantes. En Venezuela, por sus 30 millones, debería contar con unos 120.000 funcionarios policiales en este tipo de labor, pero actualmente la cifra no alcanza la mitad”.

El abogado criminalista respalda la labor -en su mayoría- tanto de los efectivos policiales como de los cuerpos de investigación científica e inteligencia, instando al ciudadano común a confiar más en ellos ante diversos delitos que se presentan.

En el caso de los secuestros y extorsiones, Mármol García argumenta que cuando son denunciados los casos, el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) o el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS) registran un porcentaje de 90 % de efectividad y éxito en su accionar para desactivar este tipo de delito.

“La nocturnidad sigue ejerciendo relación con la materialización del secuestro, incluso estudios realizados revelan que las probabilidades de ser víctima aumentan entre los días miércoles y domingo”, aseveró. “Lugares como farmacias y auto mercados en espacios abiertos son sitios en los que la persona, si está sola, es más propensa a ser secuestrada”.

Entre tanto, subrayó el crecimiento del hurto como delito común en Venezuela. “El hurto llegó para quedarse porque no hay temor al castigo. Para enfrentarlo es necesario elevar el sentido común y la malicia ciudadana”, explicó. “Tenemos que incentivar  la cultura de protección y elevar y extender recursos tecnológicos como las cámaras de seguridad, a título de ejemplo”, añadió el jurista.

Frente al robo, que es de característica violenta por naturaleza, el abogado recomienda “mimetizarse en el entorno para evitar a los ‘campaneros’”, personas que se dedican a advertir sobre blancos fáciles como cómplices de robos. “No debes ser llamativo con tus elementos y accesorios. La gente cree que en un centro comercial está segura pero no es así. Tampoco es que no vas a salir a vivir, no, pero se debe considerar la realidad y ser más preventivo”.

Para Mármol García, la solución está al alcance de las manos, no es un imposible. Es asunto de políticas públicas que permitirían reducir cifras tan negativas.

Prevención es igual a protección

Por su parte, Francisco Salvador, instructor principal en la jornada, propuso desarrollar nuestro “sexto sentido” para estar más conscientes de las potenciales amenazas a la seguridad e integridad física de cada uno.

En su ponencia, el especialista o experto en protección personal hizo énfasis en la prevención, como principal cimiento de la seguridad ciudadana. “La prevención es la base de la seguridad”, destaca Salvador, quien posee una dilatada trayectoria y formación en el área.

Precisamente, por su experiencia en la desactivación de amenazas, Salvador advierte que por más preparación que una persona tenga en materia de defensa personal o voluntad para la misma, deben considerarse las variables ante cada situación que represente una potencial amenaza y es decisión de cada quien si elige afrontarla o evadirla.

“La prevención es la base de la seguridad”, enfatiza Francisco Salvador

“¿Te atacan con arma blanca o arma de fuego? ¿Es una persona o son varias? ¿Es de día o de noche? ¿Estás es un espacio cerrado o abierto?, son muchas variables a tener en cuenta para decidir enfrentar o no, por eso siempre sugiero que lo mejor es evadir las amenazas y sobre todo saber identificarlas”, argumenta el experto.

Por ello, Salvador recomienda en primer lugar, diseñar y ejercer planes de prevención individuales, de acuerdo a los recursos de los cuales disponga cada quien.

Más importante aún, es que la persona desarrolle la “Conciencia situacional” y vivir en “Estado de alerta”, que consta según su definición en reconocer “elementos que se diferencien en el entorno”. Llegar a hacerlo de manera natural, sin sobresalto, sin exageración.

El experto sugiere que, siempre -de existir proximidad y de acuerdo a las variables- ante el amenazante, recurrir a la desactivación verbal con entonación calmada y colocar barreras en pro de evitar conflictos.

Aunque la teoría en estos aspectos es fundamental, es necesaria la práctica, el entrenamiento, y allí es donde podemos encontrar en buena medida nuestra protección. Ser preventivos es igual a estar más seguros. Estar preparados es igual a aumentar las posibilidades de salir ilesos, concluyó.

El taller fue organizado por Doble Llave, con la colaboración de ElSumario.com

Video de antesala, con resumen previo a la jornada.

Carlos E. Escalona

Fotografías: Rafael Arias y Marcel Bardón

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