DOBLE LLAVE – Un grupo de científicos han creado un reloj atómico el cual está basado en las diminutas oscilaciones de los átomos que hacen que el equipo sea capaz detectar ondas gravitacionales.

Este descubrimiento estuvo a cargo de físicos del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) en Estados Unidos (EE.UU.), quienes lograron que estos registros quedaran grabados en tres de las medidas más importantes que se utilizaron para juzgar el rendimiento del reloj atómico: estabilidad, incertidumbre sistemática y reproducibilidad.

Los científicos han utilizado los relojes atómicos para detectar y medir la dilatación del tiempo, el efecto de la velocidad o la gravedad en el tiempo. La velocidad relativa ralentiza el tiempo. La mayor gravedad también ralentiza el tiempo; por ejemplo, a mayores altitudes en la Tierra, el tiempo se mueve un poquito más rápido.

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Asimismo, debido a esta diferencia, los investigadores señalaron que los relojes atómicos se pueden colocar a diferentes altitudes para medir la gravedad en sí. Esto significa que estos nuevos relojes podrían, teóricamente, usarse para medir la forma del campo gravitatorio de la Tierra con una precisión de un centímetro. Además, existe la perspectiva tentadora de poder detectar la materia oscura, la cual nunca ha sido detectada directamente.

Por otra parte, los dos nuevos relojes están basados en átomos de iterbio. En cada reloj, una red óptica hecha de láseres mantiene inmóviles a mil de estos átomos. Estos láseres excitan los electrones dentro de los átomos, que luego oscilan, cambiando con una precisa increíble entre dos estados de energía.

“La reproducibilidad demostrada en nuestras investigaciones, muestra que el error total de los relojes cae por debajo de nuestra capacidad general para explicar el efecto de la gravedad en el tiempo aquí en la Tierra”, añade el científico. “Por lo tanto, cuando imaginamos relojes como estos que se usan en todo el país o el mundo, su rendimiento relativo estaría, por primera vez, limitado por los efectos gravitacionales de la Tierra”, expresó Andrew Ludlow, físico del NIST.

Al igual que con un reloj analógico, esta conmutación de energía se puede utilizar para mantener la hora, pero con una precisión mucho mayor que la de cualquier reloj analógico o incluso digital.

María Alejandra Guevara

Con información de Nmas1.org

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