La frecuencia del aseo depende del desgaste de los elementos que conforman los espacios de su hogar, del ahorro de dinero en artículos de limpieza y del uso eficiente del tiempo



DOBLE LLAVE – Mantener nuestra vivienda en buen estado de conservación y limpieza, buscando que siempre parezca estar en su mejor momento, está íntimamente relacionado con los hábitos sanitarios, el buen gusto, las posibilidades económicas y cierta planificación en función de conservar.

La mayoría de las personas acostumbran hacer frente a sus tareas domésticas cada fin de semana, pero hay que tener en cuenta que existen áreas y elementos de la casa que deben ser aseados con mayor frecuencia, los siete días, mientras que hay otros que no requieren ser lavados tan a menudo.

Estas medidas relacionadas con la frecuencia tienen que ver con el desgaste de los elementos que conforman los espacios de su hogar, con el ahorro de dinero en artículos de limpieza y con el uso eficiente de su tiempo. Especialistas y asesores de FinishBuild comentan y comparten sobre el tema.

De acuerdo con los expertos, debe barrer los pisos de su cocina todos los días, por lo general después de la cena con el fin de evitar que las partículas de alimentos se incrusten en las rendijas de esta zona de la casa y con el tiempo erosionen la construcción.

Es importante conocer que la forma de limpiar sus pisos depende del tipo de suelo que tenga. En su cocina puede utilizar un limpiador adecuado a ese tipo de piso que posea, una vez a la semana, y así asear o tratar eficientemente cualquier derrame.

En el caso de que el piso de su cocina sea de madera, sólo tendrá que sacar el polvo una vez al mes y de vez en cuando rociar con un limpiador de madera, para crear brillo y protegerlo de los hongos.

No obstante, fregar los pisos de su cocina semanalmente es bastante común, vale la pena incluirlo en su lista semanal de tareas domésticas.

Qué limpiar en el baño

Los inodoros y lavamanos cada semana. Ese ritmo es absolutamente esencial para mantener limpias estas piezas sanitarias, ya que son utilizadas varias veces al día, por lo que tienden a estar expuestas constantemente a muchas bacterias.

Una de las formas más eficientes y rápidas de limpiar profundamente es verter un poco de lejía en la taza del inodoro, luego cepillarlo alrededor y debajo del borde de cerámica, deje que la solución trabaje durante cinco minutos mientras realiza la siguiente tarea.

Para lavamanos y fregaderos utilice un poco del líquido de limpieza de su preferencia, así se mantendrá sin manchas por efecto del agua y eliminará los restos de pasta de dientes o cremas de afeitar que pueden afear la pieza.

Evite mezclar vinagre con lejía para limpiar sus inodoros, esta combinación puede producir gas cloro, el cual es nocivo para su salud.

Las toallas y lencería

De acuerdo con una encuesta de Women’s Health, muchas amas de casa lavan toallas y sábanas con bastante frecuencia, ignorando el hecho de que al igual que nuestra ropa, por ser utilizadas activamente, y por sus materiales, están expuestas a diferentes tipos de desgaste.

Necesitamos lavarlas regularmente, sin embargo, si se trata de ropa menos utilizada como toallas decorativas de mano, o edredones de temporada, puede esperarse un poco más, un lapso mayor para hacerlo y se conservarán más.

Si utiliza sus toallas a diario asegúrese de que se ventilen correctamente, considere lavarlas semanalmente y de esta manera, evite que usted y su familia se expongan a potenciales infecciones.

En relación con su ropa de cama y la que está en riesgo de mancharse con alimentos o roce con nuestra piel, es muy importante lavarla semanalmente. Haciendo esto se evitan problemas de salud como alergias o asma.

Excesos en la limpieza

Es cierto que las cortinas atraen, acumulan polvo y absorben olores, sin embargo, estas piezas no tienen que llegar a la lavadora con tanta frecuencia como lo hace con sábanas o cobijas de la casa.

Si las cortinas no están expuestas a demasiada luz del sol u otros elementos que pueden deteriorar rápidmente su aspecto, entonces debe lavarlas por lo menos dos veces al año.

Además, si sus cortinas están hechas de algodón un buen consejo es lavarlas por separado en su máquina lavadora, pero si son de seda o sintéticas sería mejor optar por la tintorería.

Cuando se trata de la limpieza de sus accesorios de iluminación, probablemente encontrará muchas opiniones o consejos, incluso instrucciones de los fabricantes.

Algunos recomiendan limpiarlos semanalmente, otros sugieren hacerlo una vez al mes. Vamos a llegar a un término medio con respecto a la frecuencia con la que debe limpiar sus aparatos de iluminación.

Candelabros o apliques requieren una limpieza profunda regular que puede ser cada 15 días. Si lo hace con esta frecuencia al polvo no le dará tiempo de asentarse en sus accesorios y cada vez será más fácil.

Redacción Doble Llave / Información con nota de prensa

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