La profesora Mónica Kräuter, de la Universidad Simón Bolívar, brindó recomendaciones para sobrellevar su efecto



DOBLE LLAVE – Ante las situaciones que se han vivido en las calles venezolanas, durante las últimas semanas, la profesora de química de la Universidad Simón Bolívar (USB), Mónica Kräuter, escribió un documento donde detalla qué deben hacer las personas para protegerse de los gases lacrimógenos.

“Las bombas lacrimógenas que se utilizan en Venezuela son mayoritariamente del tipo gas CS, que en rigor no es un gas sino un polvillo muy fino, insoluble en agua, que se libera a la atmósfera en forma de humo o aerosol”, detalló la docente al respecto del tipo de bombas usadas.

Ante esto, la experta en química recomendó que no se debe correr al momento de verse expuesto ante los gases “No corras, camina. Al correr, hiperventilas, por lo que respirarás más polvo”. También indicó que no es recomendable tirarse al piso “por dos razones: moverte te hará menos vulnerable y además, el polvo siempre va a caer al piso, si estás allí, acumularás más”.

Para lograr desaparecer o mitigar los efectos que causan estas, Kräuter detalló que se debe colocar un paño limpio que cubra completamente la nariz, el mismo debe estar humedecido en bicabornato de sodio diluido en agua o algún antiácido como el Maalox. 

Cuando se llega a casa, la docente de la USB recomienda que, la persona debe bañarse “con mucha agua y jabón para quitar lo que se haya adherido al cuerpo, máxime si usaste algún tipo de protector solar”. Además detalló que la ropa y los accesorios deben lavarse bien ya que los efectos de estas bombas lacrimógenas pueden durar hasta cinco días.

También, la profesora aseveró que no se deben recoger las bombas con las manos desnudas ya que estas emiten un microparticulado que puede llegar hasta los 100 centígrados y aseguró que la exposición constante hacia estos objetos y sustancias “tiene efectos sobre los sistemas respiratorio, circulatorio y nervioso”.

Krystian Tovar

Con información de infocifras

Fotografía de REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

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