Argentina quería librarse de la basura que ocupa demasiado espacio y genera alto riesgo de contaminación así que pensaron en producir  biogás con los residuos orgánicos y emplear el gas metano como fuente de energía, sin incineración, sin contaminación, sin daños a largo plazo, únicamente descomposición natural.

El pueblo argentino de Huinca Renancó en la provincia de Córdoba ha decidido emplear el biogás para suplir sus servicios de alumbrado público, para ello la Cooperativa Eléctrica de Huinca Renancó (CEHR) en sociedad con la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe), diseñaron una planta que procesa los residuos orgánicos generados por los 20 mil habitantes de la región y los trasforma en energía.

El proyecto nació con una inversión de 18 millones de pesos por parte del Ministerio de Agricultura de la Nación, ya suma dos motores con los que llegan a un 40%, con cinco generadores producirá hasta el 20% total de la demanda total de la ciudad de 10 mil habitantes, más de lo que necesita todo su alumbrado público.

La máquina dejará un residuo que podrá ser utilizado como fertilizante para los suelos verdes de la región.

Por otro lado el establecimiento ganadero “La Micaela”, de Carlos Tejedor al oeste de Buenos Aires, comenzará a suministrar energía eléctrica también a través del biogás, a unas 200 familias de la localidad. La Micaela genera 13,5 toneladas de estiércol, que serán recolectadas y tratadas en un biodigestor que genera 800 metros cúbicos de biogás al día.

Crearán energía eléctrica mediante un grupo electrógeno y comenzarán a venderse a la red local a través de la cooperativa del poblado. Igualmente producirá un residuo que podrá ser utilizado como biofertilizante rico en fósforo, nitrógeno y potasio.

Ambos poblados dan un paso firma hacia la conservación y resguardo de nuestro ambiente.

YR

Con información de Buen Diario.