DOBLE LLAVE – Todas las personas que acostumbran a ejercitarse constantemente tienen el riesgo de sufrir alguna lesión, sin embargo, con la precaución y el cuidado correcto no hay de que preocuparse.

Al momento de correr o trotar, se debe tener en cuenta:

  1. Sobreentrenamiento: hacer demasiado en poco tiempo es perjudicial es distintos aspectos, ya que se supera la capacidad de adaptación del cuerpo. Si se llega a ese punto existen dos opciones, detenerse y recuperarse o seguir y provocar una lesión.
  2. Calentamientos: se debe acostumbrar al cuerpo para que rinda el ejercicio. Con un trote suave de 10 a 15 minutos, será suficiente para iniciar la rutina. Se debe poner por encima el calor que se le aporte al cuerpo antes de correr a mayor velocidad para evitar lesiones graves.
  3. Intercalar entrenamiento: no se debe realizar ejercicios fuertes dos días seguidos. Tiempo, fondos, sesiones de velocidad, son parte de las rutinas duras que incluyen el entrenamiento. Si se alternan fases fuertes con suaves se garantiza mejores resultados.
  4. Mantener la técnica: con esta opción se crea un hábito más eficiente y se previenen las lesiones.
  5. Correr sin dolor: si se presenta alguna molestia en el cuerpo o cansancio es mejor no correr ni trotar, es mejor tomarse un día de descanso y prevenir lesiones que necesiten tratamientos médicos o rehabilitación. 
  6. Estiramientos: una vez finalizada la jornada, se debe realizar estiramientos completos de los miembros inferiores y el resto del cuerpo. De esta manera se relajan los músculos y todo vuelve a la normalidad.

Angélica Rodríguez.

Con información de Agencias.