Expertos aseguran que los delincuentes se especializaron y evolucionaron para aumentar su presencia en toda la ciudad



DOBLE LLAVE – Día a día la capital venezolana sube su nivel de peligrosidad por el incremento de las llamadas “zonas rojas“, lugares en donde los delitos son el pan de cada día y cada vez son peores. El diario El Universal, publicó este domingo datos y una infografía sobre el tema de la inseguridad, que por su interés compartimos.

En opinión del criminólogo Fermín Mármol García el criminal venezolano “se estructuró y evolucionó en gran medida gracias a la parálisis oficial en el combate de la delincuencia.” Asimismo explicó que los delincuentes son más agresivos y cuentan con más recursos. “El delincuente invirtió en su apresto operacional, en carros y motos, paga a informantes, cuenta con una organización que lo respalda y tiene armamento especializado el cual en muchos casos es mejor que el de las autoridades policiales”.

Rubel Vásquez, Subdirector de PoliChacao indicó que las bandas criminales actúan por zona. “Tenemos que comprender que se estructuraron de acuerdo al tipo de delito que cometen y en base a los municipios dónde actúan”.

Los expertos indican que la modalidad varía según el municipio:

  • Libertador: robo de motocicletas y atracos
  • Sucre: atracos en unidades de transporte público y en las colas
  • Baruta: robo y hurto de vehículos
  • Chacao: arrebatones y atracos
  • El Hatillo: robo de casas

Dos grandes males

Criminólogos y policías coinciden en que los secuestros y homicidios son los mayores delitos que se viven día a día en la capital venezolana.

“El secuestro es un delito que rinde mayores dividendos con un menor esfuerzo“, afirmó Mármol García quien dijo además que las víctimas no son personas acaudaladas “puede ocurrir en cualquier zona y a cualquier persona”.

El transporte del hampa

Cifras extraoficiales indican que en más de 80% de los delitos cometidos en Caracas están involucrados motorizados, esto por la facilidad de huir rápidamente.

Vásquez compartió la vivencia de una pareja secuestrada la cual, luego de rodar un rato por toda la ciudad, fue trasladada de un vehículo pequeño a una camioneta más grande. “Para su sorpresa en ella habían otras dos parejas secuestradas, en total seis personas estaban en sus manos sólo esa noche”.

Alejandra Watts

Con información de El Universal.

Fotografía Gettyimages

Infografía El Universal

 

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