La escasez de medicinas y el alto costo, cuando se consiguen, hacen que sea cuesta arriba rendir el pago del Seguro Social



DOBLE LLAVE – En los últimos años, Venezuela ha venido atravesando una crisis en el ámbito social, económico, de abastecimiento y de salud a tal medida que la población se ha tenido que ver en la obligación de recurrir a distintas alternativas para subsistir.

Tal es el caso de Enrique Rodríguez, profesor universitario jubilado, que goza de los beneficios del Ministerio de Educación y la pensión del Seguro Social y quien se ha visto en la obligación de seguir laborando en las aulas de clase, en vista que de lo contrario no podría llevar los recursos indispensables para el hogar.

“El año que viene voy a cumplir 55 años de servicio académico y aún necesito seguir trabajando, en primera instancia porque me gusta, pero más importante porque debo de proveer de alimentos y servicios básicos para mi hijo y mi esposa”.

Cabe recordar que hoy en día la canasta básica alimentaria en Venezuela está por los cinco millones de bolívares y para el docente, quien dice percibir aproximadamente tres salarios mínimos, le es muy complicado poder comprar lo mismo cada semana. “A diario los productos suben entre 20% y 35%, lo que hoy te cuesta 15 mil bolívares ya la semana entrante está en 30 mil y así es muy difícil poder rendir las quincenas.

Pastillas de la tensión: un calvario

Datos elaborados por Convite

Uno de los ámbitos más afectados en el país ha sido la salud, siendo un muestra de este deterioro, el degrado progresivo de las óptimas condiciones de los hospitales.

Los medicamentos también han sido algo cuesta arriba para la población en general, pero muy particularmente para las personas de la tercera edad, quienes generalmente deben consumir distintos tipos de pastillas para tratar las enfermedades crónicas que padecen.

Recientemente se conoció el caso de una mujer que se sometió a un trasplante de riñón, y quien denunció que desde hacía ya tres meses no recibía el tratamiento necesario para poder sobrellevar cada día.

En vista de situación, Belkys Solorzano perdió el órgano que recibió y la misma noche en la que grabó el vídeo, falleció a causa de la escasez de medicamentos que actualmente azota al país.

La asociación Convite, publicó el índice de escasez de medicamentos que actualmente ostenta el país y según indicaron, el mismo se ubicó entre los meses de septiembre y octubre en un 80% en todo el país, siendo la capital la zona más afectada.

Además de la falta de estas medicinas, se da el caso que cuando se consiguen, las mismas tienen costos muy elevados y superan lo que percibe un pensionado por el seguro social (Bs 177.507).

“Una caja de Olmesartan está ya en 241 mil bolívares, la Valsartan no se consigue al igual que los componentes parecidos. La última vez que conseguí las tuve que picarlas a la mitad para poder rendirlas pero ya que no hay, me encomiendo a Dios para poder tener más años de vida, pero la verdad que esta situación es muy crítica” aseguró Pastora Uzcátegui, maestra estatal jubilada.

“La pensión no alcanza para nada”

Revendedores crean cuentas en Instragram y ofrecen los medicamentos necesarios

El presidente Nicolás Maduro, había anunciado días atrás que los pensionados iban a cobrar el pasado 13 de noviembre el monto correspondiente al mes de diciembre y el retroactivo de noviembre, luego del ajuste anunciado por el mandatario nacional, y que el mismo alcanzaría el valor de Bs 284.011.

Sin embargo, muchos “abuelitos” aseguraron que eso es insuficiente para poder cubrir los gastos necesarios para poder pasar su vejez tranquilamente. “Ese bono no alcanza para la comida, para las medicinas o para dar regalos a nuestros nietos o hijos” indicó Josefina Prada, docente jubilada de primaria.

Tan solo ese monto se necesita para que las personas mayores acudan a sus nietos, quienes suelen buscar los medicamentos necesarios a través de la red social Instagram, la cual se ha vuelto un “mercado informal” para las cosas que escasean en Venezuela.

Enrique Rodríguez, quien además de sufrir de la tensión y de la diabetes, recientemente fue diagnosticado con principio de Parkinson, hasta hace poco había podido conseguir sus medicamentos sin ningún problema a través de la alianza que mantiene el Gobierno nacional con la empresa farmacológica Farmatodo. Sin embargo, la última vez que se aproximó hacia un local comercial, el agente de ventas le informó que ya no quedaba inventario disponible en ninguna sucursal de Venezuela.

“Desde que me diagnosticaron, me uní al programa de Farmatodo y siempre me habían vendido el medicamento a bajo costo (Bs 4 aproximadamente) pero en la primera semana de noviembre fui y me dijeron que sólo había en Barquisimeto (Estado Lara), le pedí a un amigo que me averiguara y cuando fue le dijeron que ya se había agotado en todo el país”, indicó el docente quien además dijo que se ha apoyado en los remedios naturistas que él y su esposa han preparado.

“Pedimos que el Gobierno se ponga en nuestros zapatos”

Durante una de las colas que se formaron en los distintos bancos del país, varias de las personas de las tercera edad pidieron al Gobierno que “se pongan en sus zapatos” ante tantas calamidades que ellos y la población en general, tienen que atravesar a diario para poder comer y sobrevivir.

“Queremos que los gobernantes se dediquen a combatir este desabastecimiento que actualmente reina en Venezuela. Los niños se están muriendo de hambre, los adultos de enfermedades y los pacientes que necesitan estar medicados de por vida las tienen muy difícil para sobrevivir” aseguró la docente Prada.

Krystian Tovar / @krystiantr

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