DOBLE LLAVE – El 21 de marzo de 2018 la Organización Miss Venezuela emitió un comunicado a través de su sitio web en el que precisaba y reafirmaba su objetivo de “formar talento con belleza interna y externa, capaz de competir con éxito en cualquier escenario nacional e internacional; contribuyendo así al empoderamiento de la mujer venezolana“. Dichas declaraciones surgían justo después de un “escándalo” que inició en las redes sociales en el que se le atribuía a la estructura una supuesta red de prostitución y presuntos vínculos a formas de “corrupción”, además de relaciones con el Gobierno.

Pero, ¿cómo empezó todo? En febrero Osmel Sousa, mejor conocido como el “zar de la belleza”, renunció a la gerencia del concurso tras 37 años desempeñando el cargo. Su dimisión repentina se convirtió en un enigma que generó especulaciones. Eso, aunado a hechos señalados en blogs anónimos y por parte de algunas ex participantes, inició una espiral de cuestionamientos y aseveraciones basadas en conjeturas, dimes y diretes, motivo por el cual Cisneros Media se había negado inicialmente a conocer dichas acusaciones.

Sthefany Gutierrez, Miss Venezuela 2017

Sin embargo, su publicación dio pie a una formal investigación y a la paralización de las audiciones del Miss y Míster Venezuela. Entre las acciones previstas por la organización ha estado la creación de un nuevo Comité de la Belleza, un reajuste completo del certamen y la aplicación de una figura llamada “representante de las Misses” que se encargará de canalizar cualquier inquietud sobre temas que pudieran “vulnerar” sus derechos u “obligaciones” o que quebranten el código de ética del concurso.

El documento, firmado por el presidente de la organización, Jonathan Blum, concluía “Los venezolanos pueden estar seguros que la Organización no dudará en tomar las medidas que resulten necesarias para asegurar que dentro, y durante las actividades que le son propias, no se cometan actos contrarios a las normas, valores y principios morales y éticos”.

Aun así, la duda hizo parte de lo que parece una estrategia publicitaria colosal, muchas ex concursantes salieron a dar su versión de los hechos con la palabra como prueba.

Relacionado o no con esta polémica, cabe destacar que han sido varios los intentos, con muy poco éxito a lo largo del tiempo, para crear y fortalecer otros concursos de belleza en Venezuela, alternos y que han buscado, sin lograrlo, su reemplazo en el favoritismo de los seguidores.

¿Quién tiene “más trapos” ocultos?

La controversia de las ex misses no comenzó recientemente. Desde hace años han surgido acusaciones y polémicas con respecto a dicho tema. Lo que sorprende es que en esta oportunidad se viera involucrado el prestigio de la Organización. Y lo peor, que tantos medios hayan hecho eco de ello basándose en suposiciones y “trapitos al sol”.

Annarela Bono, exesposa de Antonio Morales (exedecán del fallecido presidente Hugo Chávez y director de un banco público) señaló a varias antiguas compañeras por ser “enchufadas” o patrocinadas por empresarios o funcionarios del Gobierno y esto generó la revolución en las redes sociales que salpicó la imagen de reconocidas e insignes venezolanas que participaron en el concurso, algo que dividió las opiniones y conversaciones al respecto.

En una investigación de Francisco Suniaga sobre los altos costos de participación, quedó en evidencia que efectivamente algunas chicas apelan a los “patrocinantes”, una figura que no es una novedad en el certamen. Desde los inicios del Miss Venezuela, algunos diseñadores cedían sus confecciones para que las chicas desfilaran en traje de gala. En otros casos, algunos maquilladores y estilistas preparaban a las participantes a cambio de que se hiciera mención a su trabajo, práctica que aún se mantiene. Incluso se ha repotenciado gracias a las redes sociales. Esto se conoce como un patrocinio transparente.

Pero en los últimos años precisamente cuando se ha profundizado la crisis económica, se fortaleció la figura del patrocinante oculto, personaje o empresa que no busca publicidad para su trabajo, por el contrario, prefiere permanecer en el anonimato y actúa como un mecenas silencioso.

Concursantes durante la última edición del Miss Venezuela

Entrevistas a reconocidas concursantes en programas nacionales y extranjeros dejaron claro que muchas fueron expuestas a este tipo de apoyos por sus representantes y no por la Organización, y otras simplemente negaron dichas acusaciones.

Es difícil señalar a mujeres que, en base a su trabajo fuerte y dedicación han llegado lejos, como lo es el ejemplo de Irene Sáez, Miss Universo 1981, la segunda venezolana en ganar el título de Miss Universo. Luego de entregar la corona, se graduó en Estudios Políticos y Administrativos en la Universidad Central de Venezuela, lo que le sirvió para iniciar una carrera política que comenzó siendo electa como Alcaldesa del Municipio Chacao, donde se destacó por su labor. En 1998 fue la primera mujer en ser candidata con posibilidades reales, por aquellos días, de alcanzar la presidencia de su país.

O como fue el caso de María Conchita Alonso, séptima finalista en Miss Mundo y reconocida como una de las latinas pioneras en incursionar en Hollywood, cuando debutó protagonizando junto a Robin Williams en la cinta Un ruso en Nueva York (1984). A partir de ahí sumó importantes papeles compartiendo créditos con estrellas como Arnold Schwarzenegger, Danny Glover, Nicholas Cage y Sean Penn, entre otros. Su carrera musical también fue exitosa, recibiendo varios discos de oro y hasta ser nominada tres veces a los Grammy.

Incluso el caso de la fallecida Mónica Spears, que a los 20 años participó en el certamen Miss Venezuela 2004 donde, sin esperarlo, obtuvo la corona que luego la llevaría al Miss Universo. En ese concurso, logró el cuarto lugar. Inició su carrera en el mundo de la actuación en Venevisión para protagonizar la novela La Mujer Perfecta, en la que interpretaba a una mujer que sufría síndrome de asperger. Logró reconocimiento nacional y aunque murió de forma trágica el mundo del espectáculo aún la recuerda con gran aprecio.

Entonces, ¿está bien generalizar y aseverar (como lo han hecho algunos portales y opinólogos) que todas las misses se prestan a situaciones que comprometen su ética para llegar lejos? ¿Que ninguna consiguió las herramientas sin necesidad de recurrir a prácticas dudosas?

En una entrevista concedida al portal Runrunes, Osmel Sousa aseguró que sobre dichas afirmaciones lo más recomendable era que “se investigue, y que se investigue de verdad, que se presenten pruebas, no chismes. Luego de casi 40 años, ¿tú crees que si Miss Venezuela mantuviera una red de prostitución, Venevisión no se hubiera dado cuenta? Ahora bien, si hay alguna niña que después de salir del concurso hace una vida irregular, eso no es responsabilidad mía ni de Miss Venezuela ni de Venevisión”.

Un nuevo horizonte para la Organización

Poco a poco, las aguas van volviendo a su cauce, ya que el pasado martes 17 de abril la organización dio a conocer que la nueva estructura estará integrada por las reinas de belleza Gabriela Isler, Nina Sicilia y Jacqueline Aguilera, quienes conformarán un Comité Ejecutivo encargado de liderar la evolución del certamen.

Este Comité sustituirá la antigua figura del presidente y actuará como la máxima instancia de liderazgo del certamen. De igual forma, el Comité Ejecutivo será partícipe de la selección de las candidatas al Miss Venezuela y reportará directamente al Comité de Dirección. Las tres damas han sido reconocidas por sus labores durante el reinado y por transmitir a las mujeres venezolanos la imagen de fortaleza, siendo este uno de los objetivos del Miss Venezuela. Ahora solo queda esperar el desarrollo de este nuevo camino para el reconocido y apreciado concurso venezolano.

El nuevo comité del Miss Venezuela

¿Y tú? ¿Qué opinas de esta polémica?

Ninoska Moncada / @ninoskamci

Con información de Organización Miss Venezuela y otros medios.

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