Cuando los atletas brillan reciben contratos publicitarios millonarios y cuando el escándalo llega sucumbe la marca
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Luego de que María Sharapova se viese envuelta en una confesión de doping no solo el mundo del deporte colapso.  Nike, marca patrocinante de la tenista, se vio envuelta en la crítica de quienes aseguran que la publicidad apoya los engaños de los atletas.

Ante tales comentarios la comercializadora de calzado y ropa deportiva le retiró al patrocinio a la tenista, pero eso no evito que fuese asociada por los medios con el doping.

Y no es el consumo de drogas el único riesgo que  enfrentan las marcas cuando deciden hacer embajadores de marca a los deportistas del momento. Aquí los más comunes:

  1. Falta de competitividad: Al elegir a un deportista o equipo se debe tomar en cuenta el aspecto competitivo, mantenerse entre los primeros de su grupo debe ser obligatorio. Sin victorias no hay dinero. Un buen ejemplo es la “maldición del Madden”, los jugadores de la NFL que aparecían en la portada del videojuego tenían pésimas temporadas.
  2. Corrupción: Cuando los patrocinados resultan envueltos en delitos económicos o de cualquier tipo se produce una mancha en el legado de la empresa. Ejemplo: Coca-Cola, Visa y McDonald’s en el escandalo FIFA, aunque estas marcas pidieron esclarecer la situación e insistieron en la resolución del caso igual llegaron a las primeras planas por razones equivocas.
  3. Destino cruel: La verdad es que esto se puede solventar evitando hacer promesas absurdas, por ejemplo en 1984 McDonald’s prometió regalar hamburguesas y papas fritas por cada medalla que ganara EE.UU. en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles pero cuando una decena de países no asistieron, las preseas de oro fueron más de lo esperado.
  4. Comentaristas confusos: En el deporte el comentarista juegan un papel importante y si no existe la comunicación adecuada puede ocurrir un problema. Ejemplo: Microsoft Surface se había vuelto el patrocinador oficial de la NFL y los periodistas les llamaban iPads, dejando en completo ridículo a la empresa.

Estos son algunos de los peligros más comunes que se enfrentan con los embajadores deportivos, por supuesto que se suman al dopaje  y la inestabilidad de la disciplina que practiquen.

Es importante saber que los patrocinios no deben ser eternos porque tarde o temprano el escandalo llegará.

Yelimar Requena

Con información de Merca2.0.

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