DOBLE LLAVE – A juicio de Hernández, hay que echar una mirada a la naturaleza de esta crisis que ya lleva 20 años casi ininterrumpidos. Indica que desde que llegó Hugo Chávez a Miraflores estamos en presencia de una revolución socialista en el poder. El analista político sostiene que las revoluciones y los revolucionarios son sujetos políticos muy peligrosos ya que piensan que están del lado correcto de la historia, una idea arrogante, muy viciosa y deformante que nos remite a lo peor del determinismo y el historicismo marxistas. Una teoría, que a su juicio, instruye a quienes controlan el Estado a cumplir a cualquier precio, incluso haciendo uso de la fuerza, sus profecías sociales.

Señala Hernández que, el otro aspecto a tener en cuenta es que la ley de vida de las revoluciones es el conflicto, allí están en su zona de confort, están en su elemento, es su fortaleza, mientras que su debilidad es su gobernanza. Apunta que la evidencia histórica indica que las revoluciones degeneran en gobierno, de ahí la frase que se le atribuye a Emiliano Zapata.

Pedro Elías Hernández cree que la oposición puede establecer una estrategia que obligue al chavismo-madurismo a desactivar el modo de conflicto y llevarlo a otro terreno, a uno en donde no es muy fuerte, en donde son muy incompetentes los que están en Miraflores, y ese terreno es el de su pésimo desempeño como gobierno. Indica que  para eso la oposición debe poseer mucho sentido del oficio político.  Lucha permanente y cotidiana por medio de partidos políticos, asociaciones, gremios, etcétera, que denuncien en cada lugar y momento los graves problemas de la gente: hiperinflación, destrucción del aparato productivo, el colapso de los servicios públicos, como electricidad, agua, gas, salud.

Periodista e historiador

PEH: Si bien son muy importantes los apoyos de las democracias occidentales a la oposición venezolana, no hay que subestimar para nada los respaldos que tiene el gobierno de Maduro

Afirma Hernández, que si el oficialismo desea seguir en conflicto -que es lo más seguro; el escenario de asedio económico y bloqueo es música para sus oídos- hay que tratar de sacarlo de ese formato. Para eso la movilización de la mayoría popular, que es evidente, se inclina a favor de un cambio en  la conducción del país, eso más el apoyo internacional, pueden conducir a otra dinámica. Así lo explica este analista.

Lo que nos puede esperar

Para Pedro Elías Hernández, a la ruta de “cese a la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres” se le atribuyeron los poderes mágicos de un conjuro, que sólo por invocarlo, crearía instantáneamente una nueva realidad. No ha sido así. Los hechos ponen en evidencia el fin de la estrategia de desenlace relámpago. El transcurrir del tiempo pesa demasiado. La oposición consume fuerzas y capital político, mientras el chavismo que se creía desahuciado, resiste y acumula cada día un día más al frente del gobierno, lo que parece una victoria.

Agrega que a Maduro, no obstante mantener los hilos del poder en sus manos, se le hace cada vez más difícil  gobernar, sus esfuerzos se concentran en sobrevivir. Por su parte, a Guaidó, parece que se le agotó el repertorio. A juicio del analista los devastadores apagones ocurridos recientemente desestabilizaron más a la oposición que al oficialismo. Hernández considera que “lo patriótico y responsable es sentarse a negociar y pactar una transición, los sectores democráticos poseen buenas cartas para ello. El país está siendo triturado y se desliza sobre un plano inclinado”.

Con respecto al amplio respaldo internacional con el que cuenta la oposición y el aislamiento diplomático de Maduro, Hernándaz cita al influyente filósofo liberal francés Bernard Henri Lévy quien habla en su más reciente libro “El imperio y los 5 Reyes” sobre el inicio de una era post occidental. Menciona la decadencia de Europa y de la tendencia aislacionista de EEUU a partir de la llegada de Donald Trump al poder. China, Rusia, Turquía, Irán y el islamismo sunita serían, según esta hipótesis del filósofo galo, los líderes de un nuevo orden mundial que sustituiría al que tenemos hoy.

Para tal cosa se ha preparado el régimen chavista. Ahora sabemos por qué Chávez designó con su dedo en el ocaso de la vida a Nicolás Maduro como su reemplazo, el hombre que tejió por años, desde la Cancillería venezolana, las relaciones internacionales de la revolución socialista bolivariana. Si bien son muy importantes los apoyos de las democracias occidentales a la oposición venezolana, no hay que subestimar para nada los respaldos que tiene el gobierno”, advierte y concluye Hernández.

Redacción Doble Llave