DOBLE LLAVE – La hiperinflación venezolana es una problemática que amerita constante medición y análisis.

Ante esta necesidad, el economista, profesor e investigador de Cedice Libertad, Oscar Torrealba, de la mano con el Observatorio de Gasto Público, crearon el inflaciómetro de Caracas, una herramienta cuyo propósito es calcular cómo se produce la variación de los precios del consumidor, en la capital venezolana.

Esta medición se hace de forma quincenal y el docente puntualiza, que ello permite calcular con mayor agilidad los costos de 61 bienes y servicios, así como el promedio de dinero destinado a cada uno de ellos.

Una causa inflacionaria

El continuo crecimiento de la base monetaria es un factor fundamental en la explicación de la hiperinflación que azota a Venezuela.

La emisión, continúa y exacerbada de dinero orgánico, por parte del Banco Central de Venezuela ha creado un mayor “volumen de dinero”, que no  tiene relación con la fuerza productiva del país, dado que el producto interno bruto (PIB) se ha reducido considerablemente.

Torrealba cuenta que desde febrero de 2017 a febrero de 2018, el crédito ha disminuido en un 32,64%.

El especialista agrega que los 6 aumentos de salario del pasado año, así como el otorgamiento de “bonos” por parte del Gobierno, han causado un incremento considerable de gasto público, cuya única forma financiamiento ha sido la expansión de la base monetaria.

Descoordinación económica

Un panorama hiperinflacionario es perfecto para producir una “descoordinación económica” y una ruptura del aparato productivo.

El economista puntualiza que “el problema en Venezuela es la reposición de inventario”, dado que el valor de los productos cambia continuamente y en algunas ocasiones, ni con un 100% de ganancia, el comerciante logra obtener los recursos para llenar sus anaqueles. Esto se traduce en un panorama de “escasez grave”.

Inflación en cifras

El inflaciómetro de Caracas ha arrojado que desde octubre de 2017, el 75% del presupuesto de los hogares es destinados a la adquisición de comida.

Por otra parte, Torrealba agrega que tomando en cuenta el mismo período de tiempo, la inflación quincenal se posiciona en 32,86% y la mensual se ubica en un 76,75%. Esto se  traduce en una inflación acumulada de 177,76%.

El economista, prevé que en este 2018, la inflación anual sea de 6.000% y a pesar de señalar que ningún proceso inflacionario es eterno, puntualiza que el caso venezolano cuenta con condiciones particulares que no permiten calcular tasa y tiempo que la hiperinflación pueda alcanzar.

Para salir de esta crisis “se recomiendan políticas de impacto, no progresivas” agrega el investigador.

Bárbara Méndez / @barbie_zml

Forma parte de nuestra comunidad en Telegram aquí: https://t.me/DobleLlave