Un tribunal chino condenó a un conocido activista de derechos humanos a 19 años de cárcel, por cargos contra la seguridad del Estado, entre ellos suministrar información de inteligencia en el extranjero.

Zhang Haitao –un activista radicado en la problemática región occidental de Xinjiang, que publicó online textos críticos del gobernante Partido Comunista– fue apresado por incitar a la subversión del poder estatal y suministrar ilegalmente información de inteligencia en el extranjero, dijo su abogado, Li Dunyong.

Otro activista, Li Xin, tiene diez días desaparecido luego de que salió de Tailandia hacia Laos con la esperanza de volver para solicitar asilo político, dijo su mujer, Shi Sanmei. Li escribía para el diario Southern Metropolis, un respetado periódico semi independente.

El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hong Lei, preguntado por la desaparición de Li, dijo que no sabía nada de él o sobre él ni sobre alguna “situación relevante”. Por otro lado, el portavoz policial de Tailandia, general Dechnarong Sutticharnbancha, dijo que no tenía conocimiento del caso de Li.

La preocupación pública en Hong Kong ha crecido en las últimas semanas después de que un vendedor de libros, Gui Minhai, fuera secuestrado en la ciudad tailandesa de Pattaya. Gui, que trabajaba para una editorial especializada en libros de chisme político sobre los líderes del Partido Comunista Chino, desapareció junto con otros cuatro socios.

Gui y un trabajador de una ONG sueca llamado Peter Dahlin aparecieron en la televisión estatal China esta semana confesando delitos. Grupos de derechos humanos creen que estas declaraciones fueron forzadas.

Las autoridades chinas detuvieron a Dahlin, de 35 años, por sospechas de que estuviera poniendo en peligro la seguridad estatal. La organización que integra ha trabajado con abogados de derechos humanos chinos.

La ministra sueca de Relaciones Exteriores, Margot Wallstrom, dijo el viernes que era inaceptable exponer a Dahlin y Gui en televisión. El Departamento de Estado de Estados Unidos también ha expresado preocupación por las confesiones “forzadas”.

Preguntado sobre las críticas del Departamento de Estado, el portavoz chino Hong dijo: “Los países extranjeros no tienen derecho a interferir en el asunto relevante”.

Samuel Bello

Con información de REUTERS.

Fotografía Gettyimages.