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DOBLE LLAVE – Cientos de mujeres y adolescentes venezolanas embarazadas cruzaron a Colombia para recibir atención médica en un peligroso viaje que muchas realizan a punto de dar a luz, debido al “colapso” del sistema sanitario en Venezuela, según informó la organización no gubernamental “Save the Children“.

En la Unidad Sanitaria para Emergencias que la ONG tiene en Maicao, cerca de la frontera, ya se atendió a 792 venezolanas embarazadas desde principios de abril, cuando comenzó a funcionar, de las cuales seis de cada diez tenían embarazos de riesgo y más de la mitad sufría anemia por la escasez de alimentos en Venezuela.

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“Emigré durante mi embarazo porque en Venezuela no tenía recursos ni la atención que necesitaba. Hay problemas en mi país”, comentó Ana, de 26 años, que confesó que no se siente bien porque no puede mantener a sus hijos. Al llegar, embarazada de siete meses, fue hospitalizada porque “tenía cálculos renales y niveles muy bajos de hemoglobina“. “Pero gracias a Dios me atendieron”.

Save the Children destacó que “en otras ocasiones las adolescentes y mujeres tienen embarazos de alto riesgo por culpa de las enfermedades de transmisión sexual como la sífilis y el VPH”, que aumentó porque la inflación convirtió a los anticonceptivos en “un bien completamente inasequible en los últimos cinco años”.

También llamó la atención sobre la gran cantidad de adolescentes embarazadas, casi una quinta parte del total de pacientes que reciben en Maicao. “A menudo han tenido que dejar casi todo lo que tienen, incluida su documentación. Esto significa que su acceso a la atención médica y la educación es extremadamente limitado, lo que aumenta los riesgos para ellas y para sus bebés”, explicó la directora general de Save the Children en Colombia, María Paula Martínez.

En general, las embarazadas migrantes “no son conscientes de los peligros del viaje”, lamentó Save the Children. “Muchas esperan hasta el segundo o tercer trimestre de embarazo para migrar a Colombia con el sueño de dar a luz allí” y lo hacen solas, dejando atrás a sus familias, sin tener un lugar donde quedarse antes y después del parto.

Ana, por ejemplo, comentó que no pudo traerse a sus dos hijas mayores. “La situación en Venezuela nos golpeó a todos muy duro. Todos hemos llorado. Dejar a tu familia así no es fácil”, aseguró.

Por ello, la ONG pidió al Gobierno colombiano “que asigne más recursos para las jóvenes que migran desde Venezuela”. “Es fundamental que se garantice su acceso a servicios de salud de calidad y el cumplimiento de sus derechos, con un enfoque especial de salud sexual y reproductiva“, indicó Martínez.

Apoyo a las madres y sus hijos

Además de la atención pre y posparto, la clínica de Maicao ofrece cursos de planificación familiar, asistencia psicológica, atención para las víctimas de violencia de género y diagnóstico y tratamiento para las enfermedades de transmisión sexual. Hasta ahora, recibió a 1.848 migrantes venezolanas. Ahora prepara una unidad móvil de salud sexual y reproductiva que brindará servicios en La Guajira.

Save the Children, que atiende la crisis humanitaria en Venezuela desde noviembre de 2017 en las zonas fronterizas de La Guajira y Arauca, en Colombia, y de Piura, en Perú, también creó espacios seguros para la infancia donde ofrece apoyo psicosocial, da clases y proporciona material escolar, así como filtros de agua y kits de higiene.

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Asimismo, desarrolló acciones encaminadas a la integración de los migrantes venezolanos en las comunidades de acogida para prevenir la xenofobia y la discriminación.

María Alejandra Guevara

Con información de dpa

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