En condiciones normales lo ideal es que los niños tengan una infancia inocente. Para ISIS lo normal es convertirlos en soldados



ISIS surge de las siglas en inglés de Estado Islámico de Irak y al-Sham. Empezó como Al-Qaeda en Irak  y actualmente controla parte de Irak y Siria, en lo que ellos llaman un califato. ISIS o Estado Islámico es a la vez un grupo terrorista que gobierna parte de ambos países.

Abu Musab al-Zarqawi fundó el grupo terrorista en 1999 como Jama’at al-Tawhid wal-Jihad, que en español sería La Organización del Monoteísmo y la Jihad. En 2004 juraron lealtad a Osama Bin Laden y pasaron a llamarse Al-Qaeda en Irak. A lo largo de los años se fusionaron con otras organizaciones y cambiaron varias veces de nombre.

Hay que aclarar que el grupo no es lo mismo que Al-Qaeda, sino que fueron aliados durante un tiempo y usaron su nombre, en febrero de 2014 Al-Qaeda cortó todos sus vínculos con ISIS, porque no aprobaba su brutalidad y su intransigencia.

Las nuevas víctimas de las atrocidades del grupo yihadista son los niños de 5 años en adelante, que serían los más vulnerables de la guerra. Porque cuentan con muy pocos mecanismos para denunciar la violencia y pueden mostrarse evasivos al hablar por temor a las represalias y dado que son niños, sus denuncias no se suelen tomar en serio.

Los niños son objetivos especialmente fáciles para los grupos terroristas o milicias. Las FARC, Hamás y las guerrillas africanas usan niños para luchar en sus filas. En el caso de ISIS, los menores están uniformados y llevan pañuelos negros en su frente con el lema “No hay más Dios que Alá”.

Los jihadistas someten a los niños, que llaman cachorros del califato, a intensivos entrenamientos militares y religiosos en los territorios que controlan en Siria, precisó el observatorio sirio para los derechos humanos, una ONG opositora al régimen de Bashar al-Assad con sede en Gran Bretaña.

Varios videos difundidos en las redes sociales por los extremistas muestran a chicos cargando escopetas, fusiles AK-47, disparando y zigzagueando a través de la maleza como parte de sus entrenamientos.

“Los niños son presa fácil de los terroristas porque no van a la escuela y tampoco trabajan, usan a los pequeños porque es más fácil lavarles el cerebro, pueden moldear a esos niños en lo que ellos quieran”, indicó un miembro de la ONG.

Los soldados menores de edad son ubicados en los puestos de control o usados para conseguir información en las zonas que no controla el ISIS, porque suelen pasar desapercibidos.

Constantemente el Estado Islámico publica en las redes videos de propaganda, hábilmente editados, mostrando a los muchachos que se adoctrinan en un campo de entrenamiento de estilo militar, para “cachorros”, como ellos los llaman.

 Además de enseñarles a los infantes a usar las armas, también los enseñan a decapitar personas. “Ellos usan muñecos para enseñarles cómo descabezar a la gente, entonces les hacen ver una decapitación y a veces los obligan a llevar las cabezas con el fin de retirar el miedo de sus corazones”, dijo un funcionario de seguridad iraquí en una entrevista a NBC News.

En junio, Human Rights Watch documentó las experiencias de 25 antiguos niños soldados de la guerra civil de Siria, y afirmó que los grupos armados no estatales han utilizado a niños tan jóvenes como de 15 años para luchar en la guerra, y otros menores en funciones de apoyo.

Desde enero de 2015 el Estado Islámico ha reclutado 400 niños para el combate en Siria. Recientemente abrieron dos oficinas para captar a menores en las ciudades de Al Mayadín y Al Bukamal, en la frontera con Irak. El grupo extremista insta a los padres a enviar a sus hijos para registrarse y también recibe a menores que quieren entrar en sus filas sin el consentimiento de sus progenitores. Tras su registro, los “reclutas” son sometidos al entrenamiento militar y a sesiones de sharia o ley islámica.

En dos ocasiones, y con fines propagandísticos, los menores han protagonizado videos en los que supuestamente asesinaban a disparos a dos rusos y un árabe israelí acusados por los radicales de ser espías.

Según la Organización de las Naciones Unidas, los niños formados para luchar por ISIS se unen a cientos de miles de personas en la fraternidad mundial de niños soldados, quienes luchan en diversos lugares como India, Somalia y Tailandia.

La situación de estos niños plantea variables que desafían respuestas simples. ¿Qué futuro les espera a estos niños si ISIS alguna vez es derrotado? ¿Acaso se puede hacer algo para ayudarlos a recuperarse psicológicamente?

Se necesita una cantidad significativa de tiempo y tal vez dinero para rehabilitar a los niños soldados, dicen los expertos, pero la esperanza y la determinación los puede ayudar a prosperar, si algún un día estos enfrentamientos terminan.

Patricia Aular

Video cortesía de Cnn México.

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