DOBLE LLAVE – Desde tiempos remotos ha sido un tabú hablar sobre la sexualidad femenina, sin embargo las mujeres siempre se han preocupado por mantener una vida sexual no solamente saludable sino también placentera, incluso hasta por la apariencia exterior que pueda tener su vagina.

De fondo: Fundahigado, una institución que le brinda apoyo a los venezolanos

Con el transcurso de los años la ciencia y los patrones han evolucionado con nuevos métodos que ayudan a las mujeres a mejorar el aspecto de los genitales femeninos, así como también el funcionamiento vaginal mediante la “cosmetoginecología”.

La ginecóloga y también obstetra, Carla Vallejo, explica que el término surgió a mediados de los años 90 gracias al cirujano plástico estadounidense, David Matlock, quien definía la cosmetoginecología como un conjunto de técnicas quirúrgicas a través del uso del láser y el plasma para el rejuvenecimiento vaginal.

Entre los tratamientos más comunes se encuentran: el tensado vaginal, labioplastia y el plasma vaginal.

La cosmetoginecología es un conjunto de técnicas quirúrgicas mediante el uso del láser y el plasma

El “rejuvenecimiento vaginal” una alternativa ante la pérdida del apetito sexual

El “tensado vaginal”, que también se conoce como “rejuvenecimiento vaginal”, suele aplicarse a mujeres que han perdido elasticidad en su zona luego del parto así como en aquellas que están en la edad de la menopausia y presentan resequedad en la vagina.

“Después del parto el área genital no queda como estaba previa al parto. En el caso de muchas mujeres ocurre que se estira por el tamaño de los bebés y al momento de tener relaciones  sexuales no existe una sensación de placer o roce que estimule a la mujer para lograr el orgasmo”, especificó Vallejo.

La especialista también precisó que el proceso de la menopausia ocasiona la pérdida de estrógenos, en este sentido las células dejan de producir moco cervical perdiendo así la estimulación volviéndose rígidas y resecas.

Sobre el funcionamiento del tensado vaginal, la doctora comentó que a través del láser “se estimulan las células que están en reposo por la falta de estrógenos para así nuevamente desarrollar colágeno y moco cervical con el objetivo de que la vagina vuelva hacer tan elástica como era antes”.

Vallejo, aseguró que esta técnica no produce ningún daño perjudicial hacia el cuerpo ya que “las células  vuelven a cumplir su función”. Por ello, la obstetra considera que se trata de un método confiable ya que, a su juicio, los efectos tienen una duración de seis meses hasta un año aplicando el tratamiento mensualmente.

Labioplastia: una técnica quirúrgica que le da una cara distinta a la vagina

Cada día son más las mujeres que optan por acudir a los servicios que ofrece la cosmetoginecología en pro de mejorar aquellos detalles que estéticamente dan un aspecto inadecuado en la vagina, como es el caso de la labioplastia. Esta técnica consiste en un procedimiento quirúrgico que ayuda a reducir el tamaño de los genitales externos femeninos.

“Los genitales femeninos, o la parte externa, se dividen en dos: los labios mayores y los labios menores. Cuando se aplica la labioplastia es cuando los labios menores no están en un tamaño adecuado y sobresalen de los mayores”, indicó la doctora Vallejo.

Cabe destacar, que el aumento de los labios menores se puede originar por la concurrencia de partos o razones congénitas. En este sentido, las féminas suelen presentar diversas molestias en su zona intima como por ejemplo, incomodidad durante el acto sexual, problemas con el uso de la ropa ajustada, entre otros.

Actualmente, los profesionales en el área de la ginecología recomiendan hacer la cirugía con láser debido a que el proceso es menos doloroso para las pacientes. “La recuperación es más rápida y la cicatriz no se pronuncia tanto”, señaló Vallejo.

La labioplastia es recomendable que se realice a partir de los 18 años de edad, siempre y cuando la paciente amerite ser intervenida por lo anteriormente mencionado.

El plasma ayuda a minimizar la presencia de cicatrices en el área genital

Dentro del mundo de la cosmetoginecología también existe una posible alternativa para minimizar la presencia de cicatrices en el área genital. Este método se denomina “Plasma rico en plaquetas” (PRP) y consiste en producir bioestimulación en los factores de crecimiento que se ubican dentro de las plaquetas del ser humano.

“El plasma funciona a un proceso similar al que realiza nuestro organismo cuando nos cortamos, es decir, al momento de presentar una herida miles de plaquetas se dirigen hacia al punto afectado para controlar el sangrado y hacer una cicatriz, a ese proceso se le denomina bioestimulación y en él, se generan citosinas y células orgánicas que recuperan nuestra piel”, explicó Vallejo.

Asimismo, asegura que para aplicar el método se extrae una muestra de sangre de la paciente, que posteriormente es colocada en una centrífuga para así obtener las plaquetas deseadas; separándola de los glóbulos rojos y blanco. Luego, se inyecta el plasma rico en plaquetas en el área genital  donde se elabora el tratamiento.

En este sentido, Vallejo comentó que se busca lograr el mismo efecto de bioestimulación  pero en la vagina para “mejorar la cicatrización y brindar una mayor oxigenación en cualquier parte del tejido a través de estas células”.

El PRP también suele ser empleado en aquellas mujeres que no generan lubricación al momento de iniciar el acto sexual a causa del uso de los métodos anticonceptivos.

De igual manera, en otras damas que por su avanzada edad y producto de la menopausia  ya no lubrican. Es recomendable, según la especialista, combinar el láser y plasma en este caso “porque si utilizamos una sola técnica no vamos a tener el resultado completo”.

El PRP resulta de gran utilidad para la producción de colágeno ayudando así combatir la resequedad vaginal, resaltó la experta.

Añadió que la aplicación del plasma debe realizarse cada 15 días de acuerdo a la condición que presente la mujer y que el número de sesiones varía según el organismo, pero que habitualmente suelen ser tres.

“La cicatrización si se tarda un poco más del tiempo promedio son de cuatro a seis sesiones porque es algo más difícil de tratar”, indicó.

Recomiendan realizar chequeos médicos antes de aplicar el plasma

Siempre, al ejecutar alguna intervención o tratamiento corporal el ginecólogo, debe realizar una revisión y evaluación de la persona para detectar cuáles son sus patologías o condiciones de salud para poder iniciar cualquier procedimiento.

La doctora Vallejo aclara que en el caso de mujeres con problemas de coagulación no es recomendable realizar el plasma “porque su coagulación es defectuosa” o también pueden estar presentando otro problema adicional que genere la formación de este tipo de afectación.

Otro caso, puede estar asociado aquellas féminas que dejaron de menstruar, por lo  que  primero deben realizarse una terapia con láser antes de ser colocado  el plasma porque resultaría dolorosa y sin resultados, advierte.

La especialista en cosmetología láser  revela que el plasma ha sido útil para incrementar la actividad sexual mediante la ampliación del Punto G femenino, sitio de mayor estimulación en las mujeres.

“Se utiliza para aquellas damas que no tienen deseo sexual o que durante las relaciones no logran llegar al orgasmo, por lo que aplica el plasma en esa área”, enfatizó.

Afirma que los resultados obtenidos hasta el momento han sido exitosos, entendiéndose entonces la cosmetoginecología  no sólo como las técnicas usadas para mejorar el área estética genital femenina, sino también para ayudar a la funcionalidad sexual femenina.

Lee más: Jóvenes venezolanos concursarán en el Modelo de Harvard

“Cada vez aumentamos el número de técnicas y mediante un examen ginecológico incluimos preguntas sobre el tema sexual porque hay mujeres que presentan problemas al momento de mantener relaciones y si está en nuestra posibilidades poder ayudarlas lo haremos, esa es la idea de la cosmetoginecología”, manifestó.

Daniela Veracierta/@danielabeautifu

Forma parte de nuestra comunidad en Telegram aquí: https://t.me/DobleLlave