Asegurar el bienestar de los empleados resguardará la integridad física y psicológica de éstos, así como la productividad de la empresa



Los accidentes laborales y algunas enfermedades como el estrés o dolencias musculares, son unos de los fundamentos más comunes del ausentismo entre los trabajadores, lo que supone que el empleado no se desempeñe al 100% de su capacidad.

Tomando en cuenta que lo más importante en una organización es su capital humano, la ausencia del mismo representa uno de los problemas que más aqueja a las empresas, por eso hay que ir más allá de registrarlos en el Instituto Venezolano de Seguros Sociales y centrar los esfuerzos en mejorar y conservar la salud de los colaboradores.

Aunque para diversas empresas este punto no suele ser una prioridad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que resulta mucho más rentable desarrollar un plan de prevención de riesgos que invertir en la recuperación de alguna afección.

Ante este panorama, la Directora General de la OMS, la Dra. Gro Harlem Brundtland, recomienda abordar los problemas de salud en el contexto de los lugares de trabajo, ya que resulta esencial no sólo para el bienestar de los individuos, sino también para el buen funcionamiento de la economía.

“La mala salud de los trabajadores amenaza la viabilidad de las empresas y las reservas de capital humano. La productividad laboral se debilita si hay pérdida de aptitudes y experiencia, ausentismo, interrupción de la producción y aumento de los costos”, asegura Brundtland.

Asimismo señala que, aplicando el programa de prevención de riesgos laborales, los empleadores se beneficiarán de la inversión en un grupo de trabajo más saludable y mucho más comprometidos y efectivos con sus actividades diarias, lo que se traduce expresamente en individuos con más capacidades, menos rotación del personal y desgaste a nivel psicológico.

La especialista señala que invertir en la seguridad de los colaboradores le permitirá a la empresa disminuir sus gastos en materia de pensiones e indemnizaciones en caso de algún accidente laboral, siendo esta otra de las causas por las que destinar dinero a la salud es potenciar el bienestar económico de la organización.

En el mismo contexto, Alberto Jiménez Novoa, ingeniero industrial y director de Sistemas de Gestión de Ingeteam Power Technology Energy, considera que el objetivo de los planes, para garantizar el bienestar y confort de los empleados, es “fomentar los estilos de vida saludables –física y psicológicamente- entre los trabajadores para crear un entorno laboral más responsable con la salud”.

En esta línea de mirar más allá y tomar prevenciones al respecto, el experto asegura que con dichas prácticas se logra reducir el ausentismo laboral, la accidentalidad, se disminuyen los días de incapacidad temporal por enfermedad y se aumenta el rendimiento productivo.

“Utilizando el símil automovilístico, las personas son el motor de la empresa y si el motor se para se acabó. Cuidar bien el motor y mantenerlo en buen estado es importante. Esto influirá positivamente en el clima laboral, se suele llamar salario emocional y es una forma de que los empleados se sientan más recompensados en el trabajo porque la empresa está haciendo cosas y preocupándose por su salud”, asegura Jiménez Novoa.

El bienestar laboral se muestra hoy en día como un elemento diferenciador que le permite a la empresa posicionarse ante las otras. Además, tener a los empleados sanos, cuidados y contentos los convertirá en veladores seguros de su trabajo y de la compañía que representan.

Daniela Santander 

Con información de MBA, Diario de Navarra, OMS.

Fotografía Gettyimages.

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