Aunque el entorno de los pequeños puede influir en el desarrollo de la enfermedad, el factor genético tiene mayor relevancia en su avance



DOBLE LLAVE – En el mundo de la medicina, la esquizofrenia se conoce como un “trastorno biológico” del cerebro, que se encuentra dentro del estrecho grupo de los trastornos por psicosis. Las personas que padecen de esta enfermedad presentan frecuentemente cuadros de alucinaciones, dificultades para socializar, distorsión de la realidad y del pensamiento y pérdida de contacto con lo “real”. Al ser este uno de los trastornos mentales más difíciles de tratar, es normal que muchas personas desconozcan sus causas y formas de tratar, especialmente cuando se presenta en los niños.

A pesar de que no se conoce con exactitud cuales son los motivos por los que una persona desarrolla el trastorno, las investigaciones establecen un margen en el que “se da por una mezcla de factores genéticos y ambientales que generan vulnerabilidad en la persona“. Lo que quiere decir que aunque el entorno puede influir en el desarrollo de la enfermedad, el factor genético tiene mayor relevancia en su desarrollo, debido a que la composición del cerebro de una persona que esquizofrénica tiene conexiones neuronales distintas a la “normalidad”, sobre todo en la parte prefrontal del cerebro.

Características de la esquizofrenia infantil

El estudio del trastorno esquizofrénico en niños se dio mucho después de las investigaciones sobre la enfermedad como tal, debido a que no se presentaban muchos casos y había cierta resistencia por parte de los expertos a admitir que se podían presentar trastornos mentales desde la infancia.

Entonces, para el año 1850, los psiquiatras Emil Kraepelin y Eugen Bleuler fueron los primeros en constatar que la mayoría de los enfermos mentales que habían tratado padecían la condición desde la niñez. Desde entonces se describió la psicosis infantil como un “proceso a través del que se produce una pérdida de contacto afectivo con la realidad, estando determinado por una forma de pensar autista, regresiva y disociativa”.

¿Qué síntomas presenta un niños esquizofrénico?

Este trastorno presenta los mismos síntomas que la esquizofrenia en la adultez, y suelen ser clasificados en positivos y negativos. Los síntomas positivos hacen referencia a aspectos que se dan en mayor grado que lo normal, y los síntomas negativos a aspectos que se dan en menor grado.

Dentro de los primeros se encuentran los delirios, alucinaciones o pensamiento desorganizado. Y dentro de los segundos, aplanamiento afectivo, apatía y desmotivación.

Un niño perturbado puede padecer de esquizofrenia, pero siempre depende del factor genético.

Alucinaciones

Una alucinación es una percepción errónea de la realidad, es decir, un conjunto de sensaciones que se producen en el interior de una persona y que las exterioriza como si fueran parte del mundo real cuando son producidas únicamente por la imaginación.

Algunos doctores han recopilado comentarios de alucionaciones como: “Cuando estoy solo, escucho que me piden que lastime a los demás” .“Cuando estoy acostado, puedo sentir como la cama se desprende del piso y vuela por el cuarto.”

Delirios

Estos son pensamientos que van totalmente en contra de la lógica. Se manifiestan como creencias falsas que la persona sostiene firmemente como parte de una realidad invariable.

Desorganización del pensamiento

Este síntoma hace referencia a la falta de organización existente en el pensamiento del sujeto, y no a su contenido. Se manifiesta mediante el habla. A veces se da una ausencia total del lenguaje, y en otras aparece alrededor de los 4-5 años. El lenguaje es ilógico, carece de contenidos y es fragmentado o se dan repeticiones.

Alteraciones en la conducta

En algunos niños con esquizofrenia se suelen presentar síntomas catatónicos, es decir, adopción de posturas rígidas o de carácter extravagante durante horas, mostrando resistencia a los intentos de otros por cambiarla. Estos síntomas se suelen dar en aquellos que están desarrollando el espectro y además presentan trastorno por déficit de atención e hiperactividad y tics.

¿Tiene cura?

La esquizofrenia no se puede erradicar en totalidad, pero con el tratamiento adecuado y con terapias constantes, se pueden disminuir notablemente los síntomas, haciendo que el paciente viva una vida muchísimo más “normal”. En el caso de los niños, la detección a temprana edad puede suponer el desarrollo de un tratamiento positivo que mantenga “a raya” las características más notables.

Jani Schofield, el caso más severo de esquizofrenia infantil

Yani 2 años después de ser diagnosticada. Recibe clases de sus padres, e incluso trata de interactuar con otros niños.

Jani Schofield, de 14 años, es la niña con el caso más grave de esquizofrenia conocido, debido a que a los 6 años le diagnosticaron un grado muy avanzado de esta enfermedad. Jani padece una gran cantidad de alucinaciones que debido a su corta edad sorprenden a la ciencia ya que la esquizofrenia es una enfermedad que aparece en la adolescencia tardía.

El coeficiente intelectual de la niña es de 146, pero esta enfermedad la ha mantenido aislada del mundo. Algo que sus padres descubrieron es que la pueden entretener enseñándole toda clase de datos irrelevantes para su edad; las abreviaturas de la tabla periódica de elementos, notas sobre la historia del imperio romano, etc. Incapaz de utilizar esto más que para distraer su mente y bautizar a las criaturas de sus alucinaciones.

Debido a la manifestación de su trastorno a tan corta edad, no puede ser internada en un hospital psiquiátrico, haciendo aún más dura la enfermedad, ya que ha llegado a agredir a su familia y a ella misma. Además de su hiperactividad y súbitos arranques de violencia, Jani sufre de alucinaciones bastante peculiares, donde sus amigos imaginarios, gatos, perros, ratas, aves y de algunas niñas de su edad, que están bautizados con nombres como Emily 54, la rata, Saturno, 34, las niñas 100 grados y 24 horas. El más popular es un gato llamado 400.

Según los doctores que la tratan, ella perdió el control de estas criaturas, muchas veces son sus amigos imaginarios los que la controlan a ella. Lo más inquietante es que Jani sabe que está enferma.

“Prefiero tener 16 años. Tengo 14 los fines de semana, jueves, miércoles y martes. Todos los días excepto los lunes.” Su país de las maravillas particular se llama Calalini, un planeta (o isla) donde ella se encuentra todos los días. Cuando le preguntan por su ubicación, responde que está “en la frontera entre este mundo y mi otro mundo”.

Ninoska Moncada / @ninoskamci

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