DOBLE LLAVE – En el marco del Foro Venezuela 2018, celebrado en el hotel JW Marriott Caracas, varios expertos y analistas en materia económica expusieron sus ideas respecto a cómo mantener motivado al talento humano en las empresas, ante la ante la hiperinflación que atraviesa el país.

No es un secreto que parte de la diáspora venezolana tiene como motivo o causa de salida que sus gastos básicos son superiores a sus ingresos regulares, lo que obliga al empresario privado a reinventarse y ajustar los beneficios que otorga a su nómina constantemente para retenerla, pero el marco económico fluctúa de forma muy volátil.

“Las empresas tienen que migrar a conceptos de indexación salarial”, explicó el director del grupo PGA, Iván Acosta, ponente dentro de la actividad. “Los salarios ya no pueden esperar recuperarse en relación a la pérdida del poder adquisitivo, sino que las compañías tienen que ir avanzando hacia la indexación salarial. Las medidas pueden ser totales o parciales, pero tienen que aplicarse a un ritmo distinto, en valores diferentes, porque definitivamente la magnitud del incremento de los costos hace que los salarios no otorguen un nivel de calidad mínimo o básico”.

La aseveración por más pesimista que pueda parecer, no es descabellada y es la realidad que un gran porcentaje de venezolanos vive administrando cada bolívar, en una economía que ostenta por ley como salario mínimo vigente (al 31 de diciembre de 2017) el monto de 248.510 bolívares más un bono de alimentación tasado en 549.000 -que suman un total de Bs. 797.510 mensuales-,  y pudiera tomarse como un claro indicador de la inflación el costo de un cartón de huevos, que sobrepasa los 500 mil.

En este sentido, el industriólogo define la indexación como el uso de “una referencia constante que tiene un proceso de actualización sistemático y responde a los elementos económicos de capacidad de compra”.

Estimular e invertir en los mejores talentos

Uno de los métodos que se ha vuelto común entre algunas empresas es otorgar bonos en moneda extranjera, principalmente en dólares o su equivalente en bolívares a tasa no oficial.

“Esta es una versión válida que están usando (las que pueden) y que no encarece (exageradamente) sus costos, lo que agiliza sus procesos de compensación”, argumenta Acosta.

Las proyecciones mensuales de cada empresa son inevitablemente alteradas, por lo que los cálculos se ven reducidos. Acosta incluso propone, en vista del impacto hiperinflacionario, que la figura de cálculos semestrales o trimestrales sea modificada a mensual, lo que incluye la revisión de las asignaciones o salarios, para que los ingresos de los empleados no queden rezagados frente a sus necesidades de consumo, ya que la capacidad de compra o poder adquisitivo ha mermado notablemente en los últimos tiempos.

RSE: atender y entender desde adentro

Acosta sugiere a las empresas que consideren los factores en juego dentro de su organización y que valoren su personal y necesidades.

“Las organizaciones tienen que garantizar no ponerse en riesgo, pero también deben entender que su capital humano es esencial en este proceso de aguante o de supervivencia. Hay que identificar a sus personas claves y suministrar elementos tangibles: moneda dura (de ser posible), bienes directos o conceptos de indexación”.

En esta misma línea, el director de PGA Group finalizó sus planteamientos recomendando, y puso énfasis en ello, que se enfoquen las actividades y recursos destinados a la Responsabilidad Social Empresarial a lo interno, que no estén dirigidos exclusivamente a organizaciones externas o terceros, sino más bien formando parte de la solución de problemas y atención de necesidades sociales que puedan estar afectando a sus trabajadores. En esta temporada, esto si es ser una empresa social y verdaderamente responsable, concluyó.

Carlos E. Escalona

Producción audiovisual: Jesús Ramírez