COP21 resultó un éxito: al final, sí se logró un acuerdo vinculante para todas las naciones que participaron en la cumbre. En ese sentido, las organizaciones ecologistas destacaron que el acuerdo de lucha contra el cambio climático marcará “el fin de los combustibles fósiles” para poder estabilizar el planeta en 1,5 grados, como se han propuesto los países.

“Esto significa que el mundo tendrá que dejarle de apostar a la energía fósil e incentivar la revolución de energías renovables ya en marcha. Latinoamérica tiene un potencial enorme y ya está demostrando que sí es posible un desarrollo energético diferente”, declaró Mariana Panuncio, directora de Clima del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) en Latinoamérica y el Caribe.

La portavoz recordó que Uruguay y Costa Rica ya están en camino hacia una economía carbono neutra, ya que más del 80% de su electricidad está basada en energías renovables; igualmente, destacó que, del 2008 al 2012, Nicaragua tuvo el mayor crecimiento anual de energía renovable diferente a la hidroeléctrica en la región. Además, citó que, en el 2030, Chile va a generar 20 veces más energía eólica de la que genera hoy en día.

El director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, también valoró el compromiso de casi 200 países de limitar a 1,5 grados el calentamiento global, aunque opinó que el acuerdo no fija los medios para lograrlo: “Este tratado marca un objetivo que solo es posible alcanzar con el abandono total de los combustibles fósiles en el 2050, como tarde”, agregó Naidoo.

Andrew Deutz, portavoz de The Nature Conservancy, afirmó que el pacto de París “es el inicio de una senda hacia una economía baja en carbono, un camino forjado por innovación continua en los sectores de tecnología, energía, finanzas y conservación“.

Por su parte, Emma Ruby-Sachs, directora de Avaaz, declaró que este pacto “supone un histórico punto de inflexión que sienta las bases del cambio de rumbo hacia las energías 100% limpias que el mundo quiere, y el planeta necesita”.

LS

Con información de Confidencial.

Fotografía REUTERS/Stephane Mahe.