Estudios aseguran que a una persona le toma de 7 a 8 minutos concentrarse por completo en realizar una actividad, mientras que para quienes tienen trastorno de déficit de atención el tiempo es de 11 a 14 minutos.

Hasta hace poco menos de diez años no existían cursos de habilidades gerenciales que apoyasen el desarrollo ejecutivo desde una perspectiva profesional, sin embargo la realidad es que ninguna escuela enseña a ser eficaces y productivos. A esto se suman los vertiginosos cambios tecnológicos que pareciera empeoran las cosas, pues los más pequeños detalles son los que más afectan la productividad de una empresa.

¿Cómo ser más productivo?, te preguntarás. Lee estos cinco puntos y entérate:

  1. Apaga los sonidos de tu celular: podrá ser gracioso, pero no deja de ser una realidad. Los mayores esclavos de los móviles son los ejecutivos y los emprendedores. El problema empieza cuando el celular suena en el medio de una actividad difícil o que implique mucha concentración, pues cualquier detalle pareciera pretexto perfecto para interrumpirla, incluso un bip que nos indique que algo está pasando en el exterior. Ahora imagínate 300 a lo largo del día.
  2. Aprende a gestionar las llamadas: muchos crecieron con la idea de que recibir muchas llamadas es sinónimo de ser un persona importante y ocupada. Lo que no saben es que en muchos casos también son las más improductivas, ya que no logran concentrarse en una actividad concreta. Es peor cuando se encuentran en una reunión, pues además de ser una falta de educación, resulta incluso improductivo por el tiempo a terceros. Recuerda gestionar qué llamadas debes contestar y cuáles no. Si hay una actividad verdaderamente urgente, todo lo demás puede esperar.
  3. Contesta los mails más importantes primero: cientos de correos llegan a la bandeja de entrada y si empiezas a responder por el último que entró, quizás estas cometiendo un grave error, pues no sabes cuáles entrarán en la categoría de importantes, cuáles de urgentes y cuáles en irrelevantes o correos basura. Revísalos por encima primero y luego decide cuáles requieren de tu atención lo antes posible.
  4. Evita las interrupciones de jefes, alternos y subalternos: invasión de espacio, oficinas de puertas abiertas y otros formatos pueden ser improductivos, como en el caso de los emprendedores que trabajan en su espacio familiar, pues en cualquier momento puede entrar una tercera persona para generar esta interrupción tóxica a tu labor.
  5. Cúrate de la “juntitis”: una de las actividades más improductivas es el clásico mal en espacios de trabajo. Se usa para decir lo que muchos ya saben o transmitir la neurosis del jefe o del ejecutivo encargado en un lapso de dos o tres horas, cuando podría resumirse en media cuartilla. Si quieres volver mucho más productivo tu espacio de trabajo, y las juntas, existen profesionales que pueden ayudarte a ser concreto, preciso y productivo en tu comunicación laboral con terceros y en la ejecución de tus actividades en tu día a día.

AG

Con información de Forbes.

Fotografía Gettyimages.