Guillermo López, del escritorio jurídico Bolet y Terrero, invita al desarrollo y debate de una Ley de Protección de Datos



DOBLE LLAVE – El big data es un término que se escucha cada vez con más frecuencia. Y sin embargo, todavía muchos no saben claramente de qué trata y menos aún se conocen las consecuencias que podrá tener este nuevo fenómeno en la vida de cada uno. El fenómeno del big data comienza con el internet y principalmente con la capacidad de las computadoras, aplicaciones y demás dispositivos electrónicos para almacenar y procesar la información y convertirla en data digital.

Se genera nueva información digital cada vez que se establece una conexión a internet. Es decir, ello ocurre: al realizar una búsqueda en la web; al usar dispositivos GPS de computadoras, teléfonos o tabletas; al participar en discusiones en Facebook; al subir una foto a cualquier red social a través de cualquier aplicación, al darle like al comentario o foto de algún amigo. En suma, prácticamente todo lo que se haga con los dispositivos electrónicos a través de internet da lugar a una cantidad constante e incalculable de información personal. Es así como se dejan huellas cada vez que se navega por el internet, y se pueden identificar las preferencias con base en los datos y gustos personales que cada uno refleja a través de un dispositivo electrónico. Esa información sirve para crear contenidos específicos, productos y campañas publicitarias hechas a la medida de cada uno, tomando en cuenta el perfil, los gustos y las necesidades de cada quien.

Pero el big data se puede utilizar para hacer muchas otras cosas. Por ejemplo, en la medicina, sirve para detectar enfermedades; para crear patrones de sensibilidad diferencial de seres humanos a agentes físicos, químicos o biológicos; o para brindar apoyo psicológico. Y puede ser utilizado para la prevención en incidentes que comprometan la salud de las personas. También se puede utilizar para la prevención del crimen, asignando de forma óptima recursos policiales o para establecer patrones que ayuden a la prevención de desastres naturales, ataques terroristas, etc. En fin, los patrones que se construyen gracias a los datos que constantemente entran en la red virtual, pueden contribuir a hacer “más fácil” nuestra vida cotidiana.

Pero ¿cómo funciona el big data? El principio se basa en que cuanto más sabe alguien sobre cualquier cosa o situación, existe mayor probabilidad de acertar en predicciones o situaciones futuras. Por lo tanto, al analizar esta data, aparecen asociaciones entre variables que antes se encontraban escondidas o eran desconocidas. Y así, éstas ofrecen pistas sobre cómo se puede abordar un nuevo proyecto social, económico, publicitario o de cualquier otra naturaleza.

Comúnmente el trabajo con big data utiliza modelos a escala que se construyen con ayuda de la información recolectada que luego es usada en programas de simulación revisando el impacto de los resultados. Estos procesos son automatizados, por lo que es posible realizar millones de simulaciones en un día cambiando todas las variables posibles hasta conseguir un patrón o pista que sirva para solucionar el problema planteado.

De la mano del trabajo con big data, se encuentran algunas preocupaciones y dudas que deben ser aclaradas. Éstas comprenden: la privacidad, que se refiere a que la data relacionada con información personal sensible debería mantenerse en privado; la seguridad de la información, que se refiere a que aun cuando se puede estar de acuerdo en compartir la data para un fin específico, se desconoce si el uso de la misma está protegido y regulado por una normativa legal; y el riesgo de discriminación que se refiere a la probabilidad de que se discrimine a alguien con base en los datos que se tienen de su vida.

Al ser inevitable el análisis cada día más detallado de cada individuo, con base en una cantidad creciente de datos, surgen debates sobre el uso del big data. Se considera necesario que este fenómeno sea regulado para evitar, por ejemplo, desastres financieros que lleven a multas, en especial porque se siguen viendo fallas en el abordaje de las inquietudes de la sociedad así como en la regulación del uso de los datos personales.

Trabajar pronto en una Ley es necesario

Actualmente la legislación venezolana no cuenta con una ley que garantice la protección de los datos personales. Ello se traduce en un riesgo para todos los venezolanos que generan información para instituciones públicas o privadas. La Constitución contempla en su artículo 60 un marco legal que básicamente establece que toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad, propia imagen, confidencialidad, y reputación. Sin embargo, esto no ha sido desarrollado en ninguna otra ley y en consecuencia el Poder Legislativo se encuentra en mora.

Entendiendo que es de vital importancia la protección de la información personal, se invita al desarrollo y debate de una Ley de Protección de Datos que contemple principios básicos como la calidad de los datos, norma que exige calificar los datos en niveles, entendiendo que algunos podrán ser compartidos y otros no, debido a su importancia. El principio de información y consentimiento que implica que cuando exista la recolección de datos en línea es necesario haber informado a las personas y contar con su aprobación para su uso; y el principio de la comunicación de datos, que es de gran importancia para todos los modelos de negocios creados a partir del big data, que establece la necesidad de regulación puesto que las compañías pueden compartir con terceros la propuestainformación, bien sea con otra empresa o con algún órgano del Estado.

Video entrevista con el abogado Guillermo López, de Bolet y Terrero

Para Guillermo López, se trata del comienzo de un nuevo fenómeno que transformará la visión que se tiene de la información en línea.

Desde que se comenzó a hablar del big data, se vio como una moda, o algo pasajero que sería reemplazado por una nueva tecnología. Lo que no se vio venir fue que empezaron a aparecer nuevas modas relacionadas con las tecnologías impulsadas por la fuerza del big data y que la cantidad de datos que se reciben cada vez aumenta más, y las tecnologías para los análisis cada día serán más capaces. Así que esto es solo el comienzo de un nuevo fenómeno que transformará la visión que se tiene de la información en línea. Se debe entonces trabajar por una nueva ley que logre proteger un derecho fundamental consagrado en la Constitución venezolana como es la protección de datos y así evitar perjuicios por la ausencia de regulación.

Guillermo A. López Z.

Abogado especialista en propiedad intelectual, marcas y combate legal de la piratería, Asociado Junior del escritorio jurídico Bolet & Terrero

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