Hay muchos cabos sueltos en la detención de Franqui Flores de Freitas y Efraín Campos Flores, supuestos sobrinos de la primera dama, acusados por la DEA de tráfico de drogas



Hay quienes aseguran que “en todas las elecciones del mundo” se hacen trampas, de un tipo o de otros; que se juega rudo, a lo extremo, y sin miramientos. Yo no puedo comprobar esa extensa, general y radical afirmación, por lo que no la comparto automáticamente, en todas sus partes. Sí pienso que, en época preelectoral, pululan personajes extraños, se evidencian intereses no muy claros, y también se revelan verdades, medias verdades y mentiras, resultando que, a veces, “cachicamo termina trabajando para lapa”.

El pasado 11 de noviembre se conoce, vía algunos medios internacionales como The Wall Street Journal, que dos presuntos sobrinos de la primera dama venezolana, Cilia Flores, habrían sido detenidos por la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) en Haití, acusados de conspirar para introducir a Estados Unidos cerca de 800 kg de supuesta cocaína.

Luego de algunas fotos filtradas en la prensa que resultaron ser falsas, buena parte de la opinión pública tácitamente acepta que Franqui Flores de Freitas, de 30 años, y Efraín Campos Flores, de 29 años, son familiares de la primera dama, sobretodo porque no se ha presentado versión oficial alguna que lo desmienta.

Antes de entrar en detalles, veamos qué pasaba en los días previos a esta detención.

El viernes 6 de noviembre circulaba por redes sociales y por el servicio de mensajería Whatsapp un archivo de audio que contenía una supuesta rueda de prensa de un directivo de Cencoex, en la que entre otras cosas se anunciaba la eliminación definitiva de los cupos de dólares turísticos, además de la disolución del mencionado organismo. El lunes 9 de noviembre el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, denunciaba en su Twitter que su caravana había sido atacada con disparos mientras se movilizaba por los Valles del Tuy. El 11 de noviembre, pero más temprano, se conoce, vía varios medios locales, que Carlos Vecchio, abogado y dirigente de Voluntad Popular en el exilio, demandaba junto a víctimas de los sucesos de febrero y marzo de 2014 al presidente Nicolás Maduro en la corte internacional de La Haya.

Todos estos hechos, sin conexión identificable, suceden mientras se estaba en la semana precedente al inicio de la campaña electoral para las elecciones parlamentarias, fijado para el 13 de noviembre pasado. No me caracteriza opinar sobre temas políticos muy relacionados con el propósito y vida de las organizaciones partidistas, pero estamos frente a una muy importante elección. Para nadie es un secreto que el Gobierno iría por primera vez a esta clase de elecciones, con las principales encuestadoras (de todas las tendencias) mostrando su desventaja numérica. Ahora, ¿eso indica que el Gobierno va a perder?; ¿supone que hay una sucesión de acciones para desprestigiar más al Ejecutivo?; o ¿será el propio Gobierno que se malpone buscando endilgar responsabilidades a otros? No es en este artículo donde conseguirá esas respuestas, no somos políticos de oficio, adivinos ni especulamos.

Pero sí invito a que revisemos algunas curiosas imprecisiones o inconsistencias, vinculadas con los hechos que motivan este artículo.

El ya mencionado 11 de noviembre, una información del The Wall Street Journal indicaba que Flores de Freitas y Campos Flores estaban “acusados de conspirar para transportar 800 kilos de cocaína a Estados Unidos“. Luego el 12 de noviembre, en nota de la agencia dpa, se indica que la fiscalía acusaría a los Flores “por importar al menos cinco kilogramos de cocaína a Estados Unidos desde un país extranjero” y por “distribuir cinco o más kilogramos de cocaína sabiendo y con la intención de que serían importados a Estados Unidos”. En todo caso hay una considerable diferencia en las cantidades de presunta droga (que no se sabe a ciencia cierta cómo incide en las resultas del procedimiento), sobretodo si tomamos en cuenta que de ser culpables podrían recibir cadena perpetua, según indicó el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Preet Bharara, en un comunicado reciente.

Para el momento de la detención se dijo que los sospechosos llegaron a Haití en un avión privado siglas YV2030, con seis tripulantes; dos pilotos, los Flores y otras dos personas. Franqui y Efraín fueron presuntamente detenidos por la policía local y entregados a la DEA. Del resto de las personas no se sabe mucho. En nota de dpa del viernes 13, la fiscalía indica que los dos detenidos conspiraban con otras personas no identificadas. Larissa Costas, periodista de Venezolana de Televisión (VTV), indicó el sábado 14 de noviembre que los pilotos Pablo Urbano y Pedro Rodríguez González; los otros dos tripulantes, Marcos Tulio Uzcátegui y Jesfran Moreno; así como el avión habían sido liberados porque, según testigos de los organismos de seguridad haitianos, no se había encontrado nada irregular en la aeronave.

Podría alguien preguntarse entonces, ¿por qué sí se llevaron a los Flores? El presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, deslizó que el procedimiento había sido un secuestro: “yo no lo veo como una detención, fue un avión a Haití, iba con seis personas y secuestraron a dos, el procedimiento es totalmente irregular, ¿cómo es que un avión que está involucrado en drogas lo devuelven inmediatamente a Venezuela, cómo es que a las otras personas las liberan inmediatamente y sólo se llevan a dos?” En el acto de acusación, al que tuvo acceso dpa, se señala que “los acusados participaron en reuniones en Venezuela sobre una carga de cocaína que iba ser enviada a Estados Unidos, vía Honduras”. Para algunos juristas, si efectivamente existen estas pruebas, serían suficiente motivo para detenerlos.

El día 13 de noviembre, mismo día inicial o de apertura de la campaña electoral parlamentaria venezolana, circula una información sobre un procedimiento ejecutado por La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) de República Dominicana, en la que se vinculaba a los Flores de ser propietarios de un yate y un inmueble en los que presuntamente se habría encontrado parte de la droga por la que habrían sido detenidos dos días antes. Posteriormente, el 20 de noviembre Yahoo Noticias en Español, citando a EFE, indica que “la DNCD rechazó categóricamente que el capitán del yate donde las autoridades dominicanas decomisaran 54 kilos de cocaína y cuatro de heroína, fuera reclamado como testigo por la DEA, en el caso de los venezolanos Efraín Campos Flores y Franqui Flores de Freitas“.

No aclare que oscurece

Según otras informaciones filtradas en varios medios, Efraín y Franqui, estarían defendidos por uno de los bufetes más competentes (y costosos) del entorno legal americano, se trataría de Squire Patton Boggs. Adicionalmente, el cónsul de Venezuela en New York, Calixto Ortega, y otros dos funcionarios consulares, presuntamente habrían estado muy activos con el caso.

Sin entrar en polémicas, lo anterior contrasta con que no existan pronunciamientos del alto Gobierno sobre el tema. Desde el periodismo independiente y equilibrado hemos estado atentos a conocer su versión. Apartando lo dicho por Cabello, destacan unas, no muy afortunadas, declaraciones del diputado Elvis Amoroso dadas al canal de noticias Globovisión. En la mencionada entrevista Amoroso indicaba: “hay muchos venezolanos que caen en esa situación, si llegase a ser verdad. Una cosa es lo que dice la oposición y otra la realidad que pudiera ser. Y nosotros todos, lamentándolo mucho, tenemos un familiar, un amigo cercano, un sobrino que ha podido caer en una situación de esas…”

A buen entendedor, pocas palabras bastan. Hay hechos que no cuadran o no están claros. Hay campaña electoral de por medio. Puede haber otros intereses en el asunto. Pero también hay silencio de parte de la primera dama y del propio Presidente. Dicen que el que calla otorga, habrá que seguir esperando y ver si éste es el caso.

“El tiempo es como un río que forman los acontecimientos”, decía Marco Aurelio (121-180).

Iván Vera

Fotografía destacada REUTERS/Miraflores Palace/Handout via Reuters.

Registro en el Buró de Prisiones de Franqui Flores de Freitas y Efraín Campos Flores, extrañamente no tiene fotos

Registro en el Buró de Prisiones de Franqui Flores de Freitas y Efraín Campos Flores, extrañamente no tiene fotos

Presuntamente estos serían Franqui Flores de Freitas y Efraín Campos Flores (vía El Pitazo)

Presuntamente estos serían Franqui Flores de Freitas y Efraín Campos Flores (vía El Pitazo)

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